Madrid.-14/7/2026.- En España hay 407.285 hogares con personas con discapacidad intelectual y del desarrollo (autismo, síndrome de Down y parálisis cerebral, entre otros), un grupo humano que presenta mayores niveles de vulnerabilidad que otros dentro del ámbito de la discapacidad. Así lo estima un nuevo estudio publicado por Plena inclusión España en colaboración con la Universidad de Alcalá.
El trabajo profundiza en la realidad de las familias de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo en situación de vulnerabilidad en España. Trata de ofrecer un análisis de la realidad en nuestro país con el objetivo de mejorar las respuestas que pueden dar las Administraciones públicas y el propio movimiento asociativo.
Los datos del estudio muestran que tres de cada cinco hogares en los que residen personas con discapacidad intelectual se encuentran en situación de vulnerabilidad socioeconómica, de los cuales un 6,3% se encuentra en situación de extrema necesidad. Este escenario está marcado por una combinación de factores que se acumulan y refuerzan entre sí, y generan situaciones complejas de exclusión.
La presidenta de Plena inclusión España, Carmen Laucirica, alerta sobre una situación que afecta a miles de familias y que es invisible para gran parte de la sociedad española. “Resulta urgente que las Administraciones públicas actúen sobre un fenómeno de precariedad y vulnerabilidad muy extendido que necesita de medidas en diversos ámbitos. Además, desde Plena llevamos muchos años pidiendo que se apruebe una Ley de Familias que dé marco jurídico estatal a políticas que difieren dependiendo de la CCAA de la que hablemos”.
Múltiples factores
El informe destaca que la vulnerabilidad no se explica únicamente por la discapacidad, sino por su interacción con múltiples factores. Entre ellos, destaca la situación socioeconómica de muchas familias, ya que uno de cada tres hogares se encuentra en riesgo de pobreza al carecer de ingresos regulares procedentes de una persona con empleo remunerado. A ello se suman las desigualdades de género, puesto que en cuatro de cada cinco hogares la principal responsabilidad de los cuidados recae sobre una mujer, así como las grandes necesidades de apoyo de algunas personas con discapacidad y la falta de recursos suficientes para darles respuesta.
También influyen las condiciones del entorno y el aislamiento social, ya que cerca del 40 % de los hogares cuenta con pocos o ningún vínculo comunitario. Además, el envejecimiento de las personas progenitoras y la presencia de varias personas con discapacidad en un mismo hogar incrementan las dificultades que afrontan estas familias. La combinación de todos estos elementos genera una «espiral de exclusión» que dificulta superar las situaciones de vulnerabilidad a lo largo del tiempo.
Ante esta realidad, Plena inclusión reclama políticas públicas más ajustadas a las necesidades de estas familias, una mejora del acceso a recursos y apoyos, y la puesta en marcha de un enfoque interseccional que tenga en cuenta los distintos factores que influyen en las situaciones de vulnerabilidad.

