Madrid.-05/11/2026-. Más del 92% del alumnado con autismo participante en un estudio de Autismo España informó haber sufrido al menos una forma de maltrato entre iguales durante el curso escolar. Además, el 60% señaló que estas situaciones ocurrían muchas veces o casi siempre, con la exclusión social como la forma más extendida de acoso.
En conjunto, la investigación pone de manifiesto que el maltrato entre iguales no solo es frecuente entre el alumnado autista, sino que a menudo es recurrente, adopta varias formas simultáneamente y tiene en la exclusión social una de sus manifestaciones más relevantes. Los resultados también subrayan la necesidad de comprender estas experiencias en relación con la participación, las relaciones entre iguales y el sentimiento de pertenencia a la comunidad educativa.
Ante esta realidad, Autismo España ha reclamado garantizar el derecho del alumnado con autismo a aprender, participar y convivir en entornos educativos seguros, accesibles y adaptados a sus necesidades específicas. Esta ha sido una de las principales conclusiones de una jornada celebrada en su sede, en la que participaron representantes de los Ministerios de Educación y de Juventud e Infancia, el CGPJ, la Fiscalía de Menores, la Policía Nacional, la Guardia Civil y la AEPD para avanzar en respuestas coordinadas frente al acoso escolar.
La presencia del alumnado autista en las aulas españolas no deja de crecer. Según los últimos datos facilitados por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, correspondientes al curso 2024-2025, ya hay más de 108.000 estudiantes autistas en las enseñanzas no universitarias de régimen general, lo que representa el 1,30 % del alumnado total y cerca del 34 % del alumnado con necesidades educativas especiales asociadas a discapacidad.
Respuesta educativa
Esta realidad hace especialmente necesario garantizar una respuesta educativa que tenga en cuenta las necesidades y capacidades del alumnado autista y elimine las barreras que dificultan su aprendizaje y participación. Así se puso de manifiesto durante la apertura institucional de la jornada, a cargo de Isabel Revuelta, presidenta del Foro Justicia y Discapacidad y vocal del CGPJ, y María Soledad Guerrero, vicepresidenta de Autismo España.
Para Isabel Revuelta, “la protección de los menores con autismo constituye una responsabilidad colectiva de agentes e instituciones” que, junto al binomio familia-escuela, deben “garantizar la participación efectiva de todo el alumnado”. Soledad Guerrero, por su parte, ha insistido en que, para garantizar una educación de calidad, se necesitan “recursos y apoyos flexibles y suficientes, profesionales formados y entornos seguros, en los que el alumnado autista pueda aprender, participar, relacionarse y progresar en igualdad de oportunidades”.
Realidad extendida y recurrente
Esta investigación forma parte de un proyecto más amplio de Autismo España sobre participación social del alumnado autista, que analiza dimensiones como las oportunidades de interacción, las relaciones positivas y negativas con iguales, los apoyos y el sentido de pertenencia.
En ella participaron 259 estudiantes autistas de entre 8 y 20 años, escolarizados tanto en centros ordinarios como de educación especial, junto con sus madres, padres o personas cuidadoras principales.
Aunque no se encontraron diferencias significativas en función del sexo, sí aparecieron algunas diferencias entre contextos educativos que apuntan a que, en la actualidad, ninguna etapa educativa o modalidad de escolarización está libre de maltrato para el alumnado autista. Por ello, la entidad insiste en promover espacios más comprometidos con una mejor convivencia escolar en todos los centros educativos.
Coordinación institucional
Otro de los aspectos destacados de la jornada fue la presentación del trabajo desarrollado por un grupo de personas expertas para avanzar en un marco de resolución de conflictos ante situaciones de acoso escolar. El grupo está integrado por representantes de Autismo España y de diversas instituciones y organismos, entre ellos el Ministerio de Juventud e Infancia, el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, el Consejo General del Poder Judicial, la Fiscalía de Menores, la Policía Nacional, la Guardia Civil, los Agentes Tutores, la Agencia Española de Protección de Datos y la Abogacía de Madrid.
Este grupo lleva trabajando más de dos años en una “Guía de actuación ante situaciones de acoso escolar y ciberacoso de alumnado autista”, en la que se establecen pautas comunes para prevenir, detectar e intervenir de forma temprana, coordinada y especializada en este tipo de situaciones entre los diferentes agentes implicados.
El documento también define medidas de protección, seguimiento y resolución de conflictos, con especial atención a la accesibilidad y la no revictimización, además de reforzar la colaboración entre centros educativos, familias, servicios públicos, fuerzas de seguridad, Fiscalía y entidades especializadas.
El trabajo conjunto de estas instituciones permite abordar el acoso escolar desde una perspectiva multidisciplinar, con aportaciones de los ámbitos educativo, jurídico, policial y de protección de datos. El objetivo es reforzar la coordinación entre los distintos agentes implicados y garantizar respuestas más eficaces y especializadas ante las situaciones de acoso y ciberacoso que afectan al alumnado autista.

