El pasado 10 de junio, el activista de los derechos humanos Sergio Toribio aterrizó en Barcelona tras haber sido liberado por el Gobierno de Israel. Toribio fue detenido en aguas internacionales cuando participaba en la operación de la Flotilla de la Libertad junto a otras once personas entre las que se encontraba Greta Thunberg.
Tras su llegada a España, Toribio denunció ante los medios un «secuestro» por parte del gobierno israelí que, según su relato, comenzó en la madrugada del lunes 9 de junio, momento en el que las personas ocupantes de la Flotilla de la Libertad empezaron a ver luces de barcos mientras varios drones se acercaban a la nave.
Tras la intervención de los drones, dos patrulleras rodearon el barco, un momento en el que Toribio asegura haber pasado miedo, ya que «iban armados». El activista relata que se trataba de «soldados uniformados, tapados hasta las cejas y algunos con pasamontañas».
Acto político
Según relata la eurodiputada Rima Hassan y la activista Greta Thunberg, ambas presentes en la misión del ‘Madleen‘, las acciones de la flotilla forman parte de un «acto político». La intención era hacer respetar el derecho internacional, las decisiones de la justicia internacional, poner fin al bloqueo de la Franja de Gaza y detener el genocidio.
Más allá de la acción política, el barco estaba cargado de víveres destinados a ayudar a la población palestina: leche para bebés, arroz, pañales, kits de desalinización de agua y suministros médicos.
El grupo humanitario palestino Adalah también denunció la acción israelí mediante un comunicado en el que asegura que la detención de activistas pacíficos y desarmados que pretendían entregar ayuda humanitaria «viola el derecho internacional«.
Dos décadas de activismo
Los activistas de la Flotilla de la Libertad llevan realizando estas acciones desde hace casi 20 años. Durante este tiempo, diferentes embarcaciones han intentado romper el bloqueo en Gaza en unas 40 ocasiones.
El 23 de agosto de 2008, 44 activistas navegaron de Chipre a Gaza a bordo de las embarcaciones ‘Free Gaza‘ y ‘Liberty‘. Tras una persecución por parte de la armada israelí, consiguieron llegar al puerto de Gaza, algo que no había conseguido ninguna nave internacional durante décadas, según relatan desde la Flotilla de la Libertad.
Más tarde, en mayo de 2010, seis barcos de esta organización con 700 activistas a bordo, se dirigieron a Gaza con la intención de descargar 10.000 toneladas de ayuda humanitaria. En esta ocasión, los soldados israelíes abordaron el barco insignia ‘Mavi Marmara‘, que lideraba la expedición. Según las fuentes oficiales, nueve activistas turcos murieron durante este abordaje y 56 resultaron heridos.
En el verano de 2018, los barcos pesqueros ‘El Retorno‘ y ‘Libertad‘ se dirigían a la costa gazatí cuando las autoridades israelíes los interceptaron. Según relatan los propios activistas, se produjeron abusos físicos por parte de los soldados que les abordaron, disparándoles con pistolas Taser y propinando palizas a los ocupantes de la nave.

