Madrid.-14/10/2026-. El Parlamento Europeo ha rechazado las objeciones al uso de perdigones de plomo en la caza y el tiro deportivo en la UE. La votación, celebrada el pasado 8 de octubre, despeja el camino para la adopción definitiva de una medida largamente esperada que contribuirá a reducir la contaminación de los ecosistemas y la mortalidad de aves silvestres por intoxicación con este metal pesado.
La nueva regulación, tramitada en el marco del Reglamento europeo REACH sobre sustancias químicas, ampliará la prohibición de los perdigones de plomo a los terrenos situados fuera de los humedales, donde hasta ahora podían seguir utilizándose.
España fue pionera en esta materia, al prohibir desde 2001 la munición con plomo para la caza y el tiro deportivo en humedales Ramsar y otros humedales protegidos, una restricción que desde febrero de 2023 se aplica en los humedales de toda la Unión Europea. Ahora, la nueva normativa extenderá la protección al resto del territorio, aunque su aplicación estará sujeta a un periodo transitorio de siete años.
El plomo es un metal altamente tóxico cuyos efectos sobre la salud humana, la fauna y los ecosistemas están ampliamente documentados. Los perdigones disparados permanecen dispersos en el medio natural y pueden ser ingeridos por numerosas especies de aves, que los confunden con pequeñas piedras utilizadas para facilitar la digestión.
Consecuencias de la intoxicación
La Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) estima que la intoxicación por plomo procedente de la munición provoca la muerte de alrededor de un millón de aves cada año en Europa. A ello se suman los riesgos derivados de la contaminación de suelos y aguas y de la presencia de fragmentos de plomo en la carne de caza destinada al consumo humano.
Juan Carlos Atienza, responsable de la Unidad de Incidencia para la Transición Verde de SEO/BirdLife, señala que “estamos ante una magnífica noticia para la conservación de las aves y para la salud de las personas. Después de décadas de evidencias científicas y de trabajo de las organizaciones conservacionistas, Europa ha conseguido dar un paso muy importante para eliminar una fuente de contaminación tóxica perfectamente evitable. No obstante, hay que recordar que este acuerdo ya había sufrido importantes rebajas durante la negociación y que todavía tendremos que esperar siete años para su plena aplicación. Celebramos el avance conseguido, pero no podemos considerarlo el final del camino».
Principal carencia del acuerdo
La principal carencia del acuerdo es la exclusión de las balas de plomo, utilizadas especialmente en la caza mayor. Aunque representan un volumen de contaminación mucho menor que los perdigones, sus impactos sobre determinadas especies pueden ser especialmente graves. Al impactar contra un animal, las balas pueden fragmentarse y dejar numerosas partículas de plomo en su cuerpo. Cuando los restos de las piezas abatidas quedan disponibles en el campo, las aves carroñeras y otras rapaces pueden ingerir esos fragmentos y sufrir intoxicaciones.
Este problema tiene una especial relevancia en España, por la importancia de sus poblaciones de aves necrófagas y grandes rapaces. Diversos estudios científicos han documentado la exposición al plomo de especies como el buitre leonado, el águila real o el águila imperial ibérica.
Desde SEO/BirdLife indican que la decisión del Parlamento Europeo supone un paso muy importante, pero la protección de las aves, los ecosistemas y la salud humana exige culminar la sustitución de este metal tóxico en todos los usos que provocan su dispersión en la naturaleza.

