Madrid.-29/09/2026-. WWF ha realizado una nueva investigación en la que analiza el «robo del agua» en seis acuíferos con mayor sobreexplotación de sus aguas subterráneas y que afectan a valiosos espacios naturales. El Alto Guadiana, Almonte-Marismas, Los Arenales, Baza, Campo de Cartagena y la zona Sureste (Albacete, Alicante, Almería) son los seis acuíferos analizados en esta investigación.
Entre las seis zonas, se regarían más de 80.000 hectáreas de superficie de cultivo con agua extraída con claros indicios de ilegalidad. La organización demanda a las administraciones públicas medidas contundentes para poner fin al «robo» y piden una gestión sostenible y justa del agua.
Tras un verano en que se han alcanzado todos los récords de temperatura y una sequía que está empezando a encender todas las alarmas, WWF lanza una nueva investigación sobre el «robo del agua», uno de los mayores problemas sobre la gestión sostenible del agua en el contexto de emergencia climática que se vive en la actualidad.
Además, España afronta un momento crucial con el nuevo proceso de redacción de la Planificación Hidrológica, que tiene que empezar a implantarse el próximo año 2026. Este Plan debe anticiparse a un escenario donde cada vez hay menos agua disponible y acabar de forma efectiva con las extracciones ilegales.
En esta nueva investigación, amplían el estudio inicial publicado en 2021 hasta seis zonas de la Península y analiza más profundamente en clave territorial.
Delito ambiental
“Estos casos no son ejemplos únicos y aislados, sino una muestra de un problema mucho más generalizado de uno de los delitos ambientales más extendidos e impunes en España. La riqueza de esta investigación está en que, además de revelar datos, nos muestra una clara fotografía de lo que sucede en el territorio y nos ayuda a comprender las claves y toda la complejidad del robo del agua”, comenta Teresa Gil, responsable del programa de agua de WWF.
Gil añade que “la investigación revela y alerta también sobre los ‘desplazamientos de cultivos’ que se están dando en los territorios con nuevas plantaciones con claros indicios de ilegalidad. Por ejemplo, en Doñana ha habido progresos contra los cultivos ilegales de frutos rojos en la Rocina, pero a la vez se ha detectado un crecimiento de cultivo de olivos superintensivos. También resulta llamativo que, mientras caen los cultivos ilegales en el Mar Menor, desde hace unos años hay una expansión insostenible de regadío con indicios de ilegalidad en otras zonas de la cuenca del Segura, especialmente en Albacete, como muestra el caso del Sureste analizado con ANSE”.
Todas las zonas tienen en común que, en los últimos años, han asistido a una transformación de unos cultivos tradicionales de secano a una agricultura industrializada de regadío superintensivo. La organización recuerda, además, que ha sido promovida con ayudas públicas, lo que ha conllevado un aumento de la superficie en regadío y un mayor uso de los recursos hídricos, y un “efecto llamada” para los recursos extraídos con claros indicios de ilegalidad.

