Madrid.25/3/26.-La alianza de entidades promotoras del Pacto de Estado contra los discursos de odio hacia los grupos en situación de vulnerabilidad ha exigido que se agilicen los trámites que faltan para su aprobación; aseguran que el informe previo a la aprobación lleva un año de retraso.
Las entidades impulsoras, Federación Estatal LGTBI+, Fundación Triángulo, Asociación Chrysallis, CERMI, Fundación ONCE, CESIDA, Consejo de la Juventud de España, Red Acoge, CEAR, HOGAR SÍ, Fundación Secretariado Gitano, Oxfam Intermón, CCOO y UGT, consideran que hay que continuar con la tramitación y alcanzar la aprobación del acuerdo.
Urge su aprobación
Tambiñen inciden en que el odio contra los colectivos a lo que representan impacta en sus vidas diariamente en forma de violencia verbal y física, lo que hace del Pacto “una medida no solo imprescindible, sino también urgente”. Por eso, piden un compromiso de aprobación sin más demoras.
El Pacto de Estado contra los discursos de odio hacia los grupos en situación de vulnerabilidad es una iniciativa, impulsada por la Federación Estatal LGTBI+ junto con otras entidades que trabajan por los derechos humanos y los principales sindicatos, para erradicar de la esfera pública los discursos de odio que generan señalamiento y se traducen en violencia.
Acuerdo contra el odio
Las organizaciones recuerdan que la medida se ha trabajado conjuntamente entre el movimiento asociativo, sindical y los grupos parlamentarios desde hace dos años y cuenta con un fuerte respaldo. En este sentido, quedan a la espera de conocer el contenido del informe y solicitan a los partidos que cumplan con sus compromisos adquiridos durante las reuniones mantenidas. Quieren, además, que se comprometan a poner en marcha las medidas que los colectivos consideran imprescindibles para frenar el odio.
“Los discursos de odio merman nuestra convivencia y generan un clima de violencia que perjudica no solo a los colectivos en situación de vulnerabilidad, que la sufren en primera persona, sino al conjunto de la sociedad. La lucha contra el odio requiere una respuesta unánime y contundente, un acuerdo de país pionero que nos posicione como la sociedad democrática y justa que somos”, han concluido.

