Madrid.11/12/25.- Alrededor de 73 millones de menores, en 133 países necesitarán ayuda humanitaria durante el próximo año. Según un reciente estudio de UNICEF, en 2026 será necesaria una financiación de 7.660 millones de dólares para paliar la pobreza extrema de la infancia alrededor del mundo.
UNICEF acaba de publicar su informe titulado Acción Humanitaria para la Infancia 2026, en el que concluyen que las necesidades humanitarias de millones de niñas y niños están alcanzando “un nivel extremo”.
Según los datos de la organización humanitaria, a lo largo de los cinco continentes, la infancia atraviesa una situación crítica. Niñas y niños de todo el mundo se enfrentan a diario a diferentes formas de violencia, desplazamientos masivos, el aumento de las violaciones graves de sus derechos y a ataques constantes contra escuelas y hospitales.
Además, el informe también evidencia un aumento en la violencia sexual contra menores. En este sentido, UNICEF advierte de que cada vez son más las niñas y niños que han de enfrentarse al abuso y a la explotación sexual.
Falta de financiación
UNICEF también alerta de los recortes sin precedentes que se han producido durante 2024 y 2025 en lo referente a ayuda humanitaria en la infancia. Según la organización, estos recortes les han forzado a reducir programas de nutrición en 20 países, limitar el acceso a educación para millones de menores o a recortar servicios de protección infantil.
La directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell, asegura que «los equipos sobre el terreno están tomando decisiones imposibles, como priorizar a unos niños sobre otros o reducir servicios de los que depende su supervivencia».
Por otro lado, según el estudio, estas carencias en financiación se agravan debido al acceso cada vez más restringido en muchas zonas de conflicto, donde supone “un reto diario” atender las necesidades de miles de menores que sufren estas contiendas.
Ayuda adaptada a los pocos recursos
El informe de UNICEF argumenta que esta situación lleva mucho tiempo produciéndose. Según los datos, millones de menores llevan años viviendo sin una alimentación adecuada, sin poder ir a la escuela, sin recibir atención sanitaria y sin crecer en un entorno seguro.
En este sentido, las carencias en materia de financiación han provocado que desde las entidades humanitarias traten de adaptar la respuesta a las necesidades de estos niños y niñas. Por ello, estás organizaciones priorizan acciones más urgentes, como aquellas directamente relacionadas con salvar vidas.
Desde UNICEF aprovechan la publicación de este estudio para hacer un llamamiento “claro y urgente” para que los gobiernos y las donaciones públicas y privadas aumenten su inversión en la infancia. “Si no actuamos ahora, millones de niños y niñas seguirán pagando el precio más alto”, advierten desde la organización.

