Madrid.-30/10/25.- En España se registran cada año alrededor de 3.000 diagnósticos nuevos de VIH. Muchos de ellos son tardíos (46,8%) y un 7,5% de las personas con VIH desconocen su estado, lo que es un obstáculo para controlar la epidemia. En este contexto, se ha firmado un acuerdo entre el Congreso y las organizaciones sociales dirigidas a erradicar la epidemia.
La Comisión de Sanidad del Congreso, la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (SEISIDA) y la Coordinadora Estatal de VIH y Sida (CESIDA) han suscrito un acuerdo con el que se pretende instar a todos los estamentos implicados en la erradicación del VIH a cumplir los objetivos marcados por ONUSIDA para 2030.
Salud pública
Teniendo en cuenta esto que en nuestro país hay alrededor de 150.000 personas diagnosticada con el virus, puede considerarse que estamos ante un problema de salud pública. Los objetivos que plantea ONUSIDA para 2030 contemplan lo siguiente: que el 95% de las personas con VIH estén diagnosticadas, que el 95% de ellas reciban tratamiento, y que el 95% de quienes lo reciban alcancen una carga viral indetectable. Asimismo, ONUSIDA añade la meta de reducir un 90% las nuevas infecciones – con respecto a 2010- y erradicar el estigma asociado al VIH.
Para conseguirlo, la mayoría de la Comisión de Sanidad ha considerado necesario “seguir reforzando el compromiso nacional y el impulso de políticas públicas en los diferentes ámbitos, para llegar a cumplir los objetivos establecidos por ONUSIDA”.
Seis medidas
En este sentido se han propuesto las siguientes medidas para acabar con la infección. La primera, asegurar el cumplimiento del Plan Estratégico de Prevención y Control de la Infección por VIH, poniendo especial atención en la incorporación de estrategias innovadoras para la prevención y el tratamiento. Asegurar un acceso equitativo al sistema sanitario a todas las personas, especialmente los colectivos más vulnerables es la segunda propuesta.
Potenciar la prevención, el cuidado y la calidad de vida de las personas con VIH, es la tercera medida. Para ello se pide la colaboración del Ministerio de Sanidad, las Comunidades Autónomas, los gobiernos locales, la comunidad científica y las asociaciones de pacientes.
Coordinación de los servicios
La cuarta medida pasa por promover una estrategia nacional de abordaje de la cronicidad de personas con VIH. Ello fomenta un modelo de atención centrado en la persona. Además, supone la coordinación entre servicios sanitarios, sociosanitarios, organizaciones comunitarias y administraciones sanitarias para mejorar los resultados.
Impulsar medidas específicas en el marco de la Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud (SNS) es la quinta medida para erradicar la infección. Se trataría de promover un enfoque integral para mejorar el diagnóstico, tratamiento y atención a la salud mental de las personas con VIH. Y finalmente, en sexto lugar, se propone fomentar el acceso equitativo a las denominadas terapias avanzadas. El objetivo es asegurar una estrategia nacional efectiva en todo el territorio nacional, a través de la cooperación con las regiones y la planificación adecuada de recursos y formación especializada.

