Bruselas.-30/10/25.-La Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI) ha publicado un informe con 15 recomendaciones para España. Entre sus prioridades destaca la creación de un sistema eficaz que registre los controles de identidad realizados por la policía, con el fin de prevenir y detectar posibles casos de perfilado racial.
La Comisión también insiste en la puesta en marcha de la Autoridad Independiente para la Igualdad de Trato y la No Discriminación. ECRI reconoce los avances del país en materia de derechos, pero advierte de que persisten prácticas discriminatorias y discursos de odio.
En los últimos años, España ha logrado avances importantes en la lucha contra el racismo y la intolerancia. La aprobación de la Ley Integral para la Igualdad de Trato y la No Discriminación prevé la creación de una autoridad independiente para garantizar la igualdad. Además, la nueva legislación LGTBI ha facilitado el reconocimiento legal de la identidad de género y ha prohibido las prácticas de conversión. También se ha reforzado la respuesta frente a los delitos de odio con la creación de la Oficina Nacional para Combatir los Delitos de Odio y una Fiscalía de Coordinación especializada.
El informe, sin embargo, subraya que todavía existen grandes retos. Las personas LGTBI siguen enfrentándose a prejuicios y obstáculos para acceder a la atención sanitaria relacionada con la afirmación de género. Además, los discursos de odio continúan creciendo, especialmente en redes sociales y en el ámbito político, y se dirigen sobre todo contra personas gitanas, migrantes, musulmanas y afrodescendientes. También ha aumentado el odio hacia las personas judías y trans.
Delitos de odio
ECRI muestra preocupación por la escasa denuncia de los delitos de odio y por las dificultades que afrontan las personas migrantes, especialmente las jóvenes que llegaron a España siendo menores y ahora, al alcanzar la mayoría de edad, encuentran barreras para acceder a un empleo o a una vivienda. En el ámbito educativo, muchas niñas y niños gitanos siguen sufriendo desigualdades, con tasas elevadas de abandono escolar y bajo rendimiento académico.
La Comisión celebra las iniciativas locales que han mejorado la transparencia en la actuación policial y las relaciones entre agentes y colectivos en situación de vulnerabilidad. Sin embargo, insiste en que es necesario seguir reforzando las garantías para evitar cualquier práctica de discriminación racial y asegurar que todas las personas, sin importar su origen o condición, reciban un trato justo y respetuoso por parte de las instituciones.

