Madrid.9/12/2025.- Asociación Liber lanza su estudio “Rompiendo el círculo de la pobreza”, un trabajo de investigación que pone cifras y voz a una realidad muchas veces olvidada: la pobreza estructural que afecta a las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo. Este estudio aporta datos de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo con necesidades de apoyo en el ejercicio de la capacidad jurídica apoyadas por las entidades de Liber.
El informe ha sido elaborado durante todo el año 2025 con datos de 2024, en el que han participado las entidades de la red Fundación Apoyos Cantabria, FUTUCAM, FUTUDIS, FUTUMAD, Fundación Kyrios de apoyo personal, Fundación Luis de Azúa, Som Fundació y Fundación Sonsoles Soriano Buignon. Este estudio revela con claridad cómo la exclusión social y económica sigue siendo una constante para las personas apoyadas.
El informe muestra que el 37% de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo apoyadas por Liber vivió en 2023 en riesgo de pobreza económica, con ingresos por debajo de los 965 euros mensuales. Pero lo más grave es que un 16,3% sobrevivió con menos de 644 euros al mes, lo que significa que estaban en situación de pobreza severa.
Enorme desigualdad
Estas cifras muestran una desigualdad enorme respecto al resto de la sociedad. En el conjunto de la población española, la tasa de riesgo de pobreza fue del 19,7%, según el INE, y entre las personas con discapacidad en general, del 22%.
En el empleo, los datos no mejoran. El 79% de las personas apoyadas por la red Liber no tuvo actividad laboral en 2023 y solo un 11,9% consiguió un empleo, la mayoría en entornos protegidos. Pero incluso con trabajo, los ingresos medios apenas superan los 7.137 euros anuales, una cifra que no cubre ni lo básico para vivir.
A esto se suma que las ayudas públicas actuales no permiten alcanzar una verdadera autonomía económica, y que el 89% de las personas encuestadas hace un sobreesfuerzo para cubrir gastos relacionados directamente con su discapacidad: transporte, apoyos personales, productos de apoyo, etc. La vivienda, además, sigue siendo un muro difícil de saltar para llevar una vida independiente y decidir dónde y con quién vivir.
Asociación Liber también alerta de que esta exclusión no afecta a todas por igual. Factores como el género, el lugar donde se vive, el grado de discapacidad o el nivel de dependencia agravan aún más la situación, generando desigualdades dentro del propio colectivo.
Respuestas urgentes
Desde la entidad subrayan que los datos son claros: la inclusión no se consigue únicamente con declaraciones, sino garantizando condiciones de vida dignas para todas las personas. Además, advierte que muchas personas con discapacidad intelectual continúan atrapadas en un círculo de pobreza del que no pueden salir por sí solas, una realidad que requiere respuestas urgentes.
Liber insiste en que romper este círculo no es imposible, pero exige voluntad política, recursos suficientes y una mirada que no deje a nadie fuera. La organización considera que este informe es una llamada de atención para que la pobreza deje de formar parte del día a día de tantas personas con discapacidad.

