Madrid.-14/7/2026.- UNAD, la Red de Atención a las Adicciones, Fundación ONCE e Inserta Empleo han presentado un estudio sobre adicciones y discapacidad que pone el foco en una realidad hasta ahora invisible en España: la de las personas que conviven con una discapacidad y una adicción a sustancias.
El estudio, primer análisis específico sobre discapacidad y adicción a sustancias realizado en España entre sus conclusiones destaca que la combinación de discapacidad y adicción genera una vulnerabilidad añadida que se traduce en mayores dificultades educativas, laborales y sociales. Las personas afectadas presentan tasas más elevadas de desempleo, mayores obstáculos para acceder a recursos especializados y una fuerte carga de estigmatización.
Los resultados de la encuesta realizada revelan que en el 65,9% de los casos el consumo se inició antes de la aparición o reconocimiento de la discapacidad y que las edades de inicio se sitúan mayoritariamente entre los 16 y los 20 años. Asimismo, el alcohol, la cocaína y el cannabis aparecen como las sustancias con mayor prevalencia de consumo entre las personas participantes.
Consumo y exclusión laboral
La investigación también pone de manifiesto la estrecha relación existente entre consumo problemático y exclusión laboral. Según los datos recopilados, el desempleo afecta de forma muy significativa a este colectivo y muchas de las personas encuestadas consideran que tanto la discapacidad como las adicciones constituyen importantes barreras para acceder o mantenerse en el mercado laboral.
El estudio identifica cuatro perfiles principales que requieren respuestas específicas: hombres mayores de 45 años con trayectorias de consumo cronificadas; mujeres en situación de especial vulnerabilidad; jóvenes con discapacidad psicosocial y elevado policonsumo, y personas con discapacidad física que perciben prestaciones y experimentan importantes situaciones de aislamiento social.
Durante la presentación se destacó la importancia que tiene el empleo como elemento clave para la recuperación y la inclusión social. La investigación recoge el consenso existente entre personas usuarias, familias y profesionales sobre el valor del trabajo para mejorar la autoestima, favorecer la autonomía personal y consolidar los procesos de rehabilitación.
Como respuesta a estos desafíos, Fundación ONCE, Inserta Empleo y UNAD han presentado una propuesta de intervención conjunta basada en la creación de una comisión técnica interentidades, la puesta en marcha de protocolos comunes de actuación, el desarrollo de una base de datos compartida y la elaboración de itinerarios personalizados que combinen atención sociosanitaria, apoyo psicológico, formación y empleo.
Asimismo, la investigación recomienda reforzar fórmulas como el empleo con apoyo, los grupos de ayuda mutua, la implicación de las familias durante todo el proceso y el seguimiento continuado una vez alcanzada la inserción laboral.

