Madrid.-19/10/2026-. En un contexto marcado por la proliferación de contenidos sobre alimentación, nutrición y salud en el entorno digital, profesionales de la comunicación científica y el periodismo advierten de la necesidad de reforzar el rigor de la información científica para evitar que las dietas de moda, los mensajes contradictorios y las recomendaciones sin evidencia científico-técnica condicionen las decisiones alimentarias y de salud de la población.
Así se ha puesto de manifiesto durante el debate “La ciencia bajo el algoritmo. ¿Podemos confiar en lo que vemos?”, celebrado en Madrid en el marco de los II Premios Empiria de Kómoda News. El encuentro ha reunido a profesionales de ambos sectores para reflexionar sobre cómo los algoritmos y la inteligencia artificial generativa están transformando la manera en la que profesionales de la salud y ciudadanía acceden, interpretan y comparten información sobre ciencia y salud.
Uno de los grandes ejes del encuentro ha sido el papel de los algoritmos y la inteligencia artificial en la difusión de información científica. En un entorno digital en el que la visibilidad de los contenidos depende cada vez más de sistemas automatizados, las personas participantes han reflexionado sobre el riesgo de que la popularidad y la capacidad de generar interacción se impongan sobre la calidad y el rigor de la información.
El encuentro, moderado por el Dr. Rafael Urrialde, académico numerario y vicepresidente de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), ha contado con la participación de Aser García Rada, actor, periodista especializado en salud y ciencia y pediatra; Rocío Benavente, adjunta a dirección y coordinadora del área de sostenibilidad y desarrollo de Maldita, Mar Sevilla, redactora jefa de Diario Médico, Correo Farmacéutico y CuídatePlus y Aranzazu López Franco, vocal asesora de comunicación de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).
Creciente competencia
Desde sus diferentes ámbitos profesionales, las personas participantes han hablado de la creciente competencia entre la autoridad científica y la popularidad digital, el papel de los medios de comunicación en la difusión de contenidos sobre salud y la responsabilidad de las instituciones a la hora de hacer más accesible el conocimiento científico. Todas ellas han apelado a la educación como una de las claves para combatir la desinformación y han defendido el papel de los medios de comunicación.
La autoridad científica compite hoy con la influencia social de perfiles que acumulan miles de seguidores, pero que no siempre cuentan con la formación necesaria para ofrecer recomendaciones sobre alimentación, nutrición o salud. Esta realidad plantea un desafío tanto para profesionales de la sanidad como para los medios de comunicación y las instituciones o entidades científicas.
El debate también ha abordado la aparición de perfiles falsos generados mediante inteligencia artificial generativa, la dificultad para identificar contenidos manipulados y la necesidad de avanzar en mecanismos que permitan reconocer la información fiable en el entorno digital.
Oportunidades
Sin embargo, las personas participantes también han reconocido las oportunidades que ofrecen estas tecnologías para el avance científico y la divulgación del conocimiento. El desafío no reside únicamente en las herramientas, sino en garantizar que su utilización contribuya a mejorar el acceso a información rigurosa, comprensible y contrastada.
Entre las conclusiones del encuentro destaca la necesidad de una respuesta compartida entre la comunidad científica, el ámbito sanitario, las instituciones y los medios de comunicación. Comunicar mejor la ciencia, hacerla más accesible y reforzar la capacidad crítica de la ciudadanía se plantean como elementos esenciales para combatir la desinformación. Rigor, educación y comunidad han sido las claves que más se han repetido durante la jornada.

