Madrid.-4/2/2026.- La coalición Hands Off Nature, formada en España por ClientEarth, Ecologistas en Acción, SEO BirdLife y WWF, ha mostrado su preocupación ante las propuesta que debilita la normativa ambiental que promueve Europa. Estas organizaciones denuncian que los pasos atrás pueden erosionar la protección construida durante décadas, que sostienen los ecosistémicos esenciales para la vida humana y los espacios naturales.
La Comisión Europea publicó el octavo paquete ómnibus para “favorecer la competitividad y eliminar exigencias ambientales”, pero estos cambios solo favorecen a las grandes empresas. Pese a ello, está empeñada en provocar un gravísimo retroceso en la normativa ambiental. Entre las medidas planteadas se encuentra la aceleración de las evaluaciones ambientales de proyectos de infraestructuras, lo que supondría autorizar proyectos con graves y negativos impactos ambientales, sin las garantías de una adecuada evaluación.
Además, la Comisión propone modificar la Directiva sobre emisiones industriales y ganaderas, eliminando la exigencia de elaborar inventarios de productos químicos y los inventarios e indicaciones de los planes de transformación. A ello se suma la eliminación del deber de informar sobre sustancias peligrosas que impone la Directiva Marco de Residuos, así como la exoneración de responsabilidad a las empresas productoras.
Directiva Marco del Agua
Son especialmente graves los cambios que podrían debilitar leyes que afectan directamente a la protección del agua y hábitats acuáticos, con impactos para los humedales y la biodiversidad, así como las comunidades humanas, que dependen de ellos.
En este contexto, la Directiva Marco del Agua está en riesgo. Estos procesos abren la puerta a una reducción de obligaciones, controles y salvaguardas que han desempeñado un papel esencial en la mejora de la calidad y cantidad de las aguas, proteger los ecosistemas acuáticos y garantizar el acceso al agua en condiciones seguras para las personas.
Campaña
El pasado mes de septiembre la coalición logró con su campaña, en apenas diez días, casi 200.000 firmas de apoyo de la ciudadanía europea. La campaña logró mandar un mensaje claro a la Comisión Europea, instándola a frenar el retroceso en las leyes ambientales. En esta segunda fase, se pide un nuevo impulso al blindaje de las normativas europeas y se anima a la ciudadanía a participar firmando la petición.
La campaña insiste en que los beneficios que los ecosistemas aportan tanto a la naturaleza como a las personas están en riesgo, por lo que resulta imprescindible aplicar y mejorar la normativa existente en lugar de debilitarla. En este sentido, subraya que las protecciones actualmente en vigor no necesitan ser recortadas, sino contar con una mejor implementación y un cumplimiento más reforzado. Destaca, además, que la participación ciudadana informada es clave para que cualquier reforma normativa respete tanto la ciencia como los derechos humanos a un medio ambiente sano.

