La organización Médicos Sin Fronteras emitió la pasada semana una carta abierta dirigida a los líderes europeos en la que critica la «hipocresía» de los gobiernos de la UE ante el sufrimiento que se produce en Gaza.
Durante una rueda de prensa internacional en Bruselas, diversos representantes de la organización instaron a los jefes de Estado a facilitar la entrada a gran escala de ayuda a la franja, proteger a los civiles y al establecimiento de un alto al fuego duradero.
Durante la intervención participaron el Secretario General de MSF, Christopher Lockyear; el coordinador de emergencias, Omar Ebeid; y Virginia Moneti, médica de la asociación.
MSF criticó fuertemente las acciones de las fuerzas y autoridades israelíes que durante más de 20 meses han infligido “una campaña de castigo”, incluyendo “desplazamientos forzosos a gran escala y limpieza étnica” contra la población palestina.
Desde la organización humanitaria aseguran que muchos de sus equipos han sido testigos de “patrones coherentes con el genocidio” a través de acciones deliberadas, como pueden ser asesinatos en masas, destrucción de infraestructuras civiles vitales y bloqueos que impiden el acceso a alimentos, agua y medicinas.
Apelación a los gobiernos
A través de lo que han podido comprobar de primera mano los profesionales de MSF, la organización quiso apelar a la Unión Europea y los gobiernos europeos e instarles a “ejercer una presión real sobre Israel”. Según la asociación, la UE cuenta con los medios políticos, económicos y diplomáticos para “movilizar eficazmente una defensa del derecho internacional y para proteger a la población civil”.
En este sentido, MSF cree que estos gobiernos “parecen haber abdicado” en su liderazgo para ejercer esta presión. Según la organización, muchos de estos Estados ponen de manifiesto su hipocresía al criticar la forma en la que se está librando la guerra mientras siguen suministrando armas a Israel, que se utilizan “para matar, mutilar y quemar a las personas que acaban en los hospitales de MSF”.
Los portavoces de MSF también quisieron centrar su denuncia en la capacidad de los hospitales, el cual es el terreno en el que actúa la organización. Según la asociación, el principal hospital de referencia al sur de la franja, el Hospital Nasser, “apenas puede seguir operativo” debido a las sucesivas órdenes de evacuación y a las restricciones de movimiento.
En este hospital, según MSF, han ingresado más de 500 pacientes en las últimas semanas. Christopher Lockyear defenció que “hay que proteger los hospitales y facilitar la entrada de ayuda”. Según el secretario, no tomar medidas en este sentido “costará aún más vidas”.
Medidas urgentes
MSF asegura que los gobiernos “pueden y deben actuar ahora”. Por un lado, instan a rechazar cualquier mecanismo que instrumentalice la ayuda humanitaria o la utilice como moneda de cambio.
Por otro lado, exigen que los gobiernos de la UE pasen de las palabras a los hechos. Según la organización, “los Gobiernos deben poner fin a su complicidad en esta campaña de limpieza étnica”.
Por último, MSF ponen el foco en la necesidad de la evacuación. Según la Organización Mundial de la Salud, unas 13.000 personas, 4.500 niños y niñas, necesitan “urgentemente” una evacuación médica. La organización admite que “unos cientos de pacientes han sido acogidos por los Estados miembros europeos”. Sin embargo, insisten en que estos gobiernos deben hacer más para demostrar que la solidaridad “no son solo palabras”.

