Madrid.-8/06/26.- Casi tres décadas después del desastre minero de Aznalcóllar, el río Guadiamar sigue soportando vertidos procedentes de la actividad minera. Por ello, Ecologistas en Acción ha reclamado
el fin inmediato de los vertidos y advierte que la Junta de Andalucía parece más preocupada por impulsar la reapertura de la mina de Aznalcóllar que por la recuperación ecológica de un espacio clave para Doñana.
Para Ecologistas en Acción la restauración del Guadiamar no puede limitarse a actuaciones parciales. La organización considera imprescindible recuperar su función como principal arteria hídrica de Doñana para que vuelva a aportar los caudales que históricamente sustentaron este humedal. La entidad ecologista asegura que «la propuesta lleva años bloqueada por la falta de ambición de las administraciones».
Mientras tanto, estos mismos terrenos continúan transformándose para usos agrarios intensivos incompatibles con la recuperación ecológica de Doñana, como las recientes plantaciones de olivos superintensivos en la finca Hato Blanco Viejo por fondos de inversión, aseguran desde la organización.
Protección de Doñana
Según Ecologistas, la recuperación integral del Guadiamar ha recibido un importante respaldo político tras la aprobación en el Congreso de los Diputados de una iniciativa que insta a impulsar la restauración del río y su reconexión con la marisma como una actuación estratégica para la protección de Doñana. Un apoyo institucional que debe traducirse en compromisos concretos y actuaciones efectivas sobre el terreno.
Ecologistas en Acción rechaza cualquier autorización de nuevos vertidos mineros al estuario del Guadalquivir, un ecosistema ya sometido a una fuerte presión ambiental. Además. la organización considera necesaria la recuperación de otros espacios clave para la funcionalidad hidrológica de Doñana, como el Brazo de la Torre, cuya restauración contribuiría a mejorar la situación del sistema.
Por todo ello, Ecologistas en Acción exige al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y a la Junta de Andalucía, que sitúen la restauración integral del río Guadiamar entre las prioridades del futuro Plan Nacional de Restauración y que adopten medidas urgentes para poner fin a los vertidos mineros que siguen amenazando una de las principales arterias hídricas de Doñana. Recuperar el Guadiamar es recuperar Doñana.

