Madrid.-15/6/2026.- Con la entrada en vigor del Pacto sobre Migración y Asilo de la Unión Europea, Save The Children pide que el interés superior de la infancia y la adolescencia prevalezca sobre otras consideraciones. La organización cree que en el contexto actual muchos niños y niñas que buscan seguridad en Europa podrían enfrentarse a controles biométricos coercitivos y probables detenciones.
“El Pacto es ya una realidad, pero que realmente proteja a los niños o los exponga a un mayor daño dependerá en gran medida de cómo se implemente. La prueba real es ahora”, advierte Federica Toscano, experta en incidencia política de Save the Children sobre infancia en movimiento. El control de frontera, los procedimientos y condiciones de los centros de acogida marcarán, según la organización, la diferencia entre protección y daño.
Incertidumbre
Existe un peligro real de que este Pacto pueda convertir la detención de menores en la nueva norma en las fronteras de Europa. Según Toscano, “Aunque la legislación europea es clara al establecer que la detención debe ser un último recurso, la realidad es que se ha vuelto cada vez más habitual en todo el continente», la portavoz de Save The Children se pronuncia con claridad: !Ningún niño o niña debería ser detenido simplemente por buscar protección”, sentencia.
El Pacto de migración prioriza una tramitación más rápida en las fronteras de la UE, pero la rapidez no debe primar frente a los derechos de la infancia. Puede darse una falta de identificación de vulnerabilidades específicas, que deja más indefensos a niños y niñas que han sido víctimas de trata o violencia. Lo mismo ocurre con solicitantes de asilo. Y a esto se añaden las dificultades para reunirse con sus familiares, lo que genera en ocasiones la búsqueda de otras rutas más inseguras y con mayor peligro para la infancia.
Sin embargo, según la ONG, el Pacto puede ser una oportunidad en el contexto español para reforzar aquello que la infancia migrante necesita. En primer lugar, que sus necesidades queden bien identificadas mediante herramientas que ya existen como ETNNA (Evaluación de Necesidades de Niños y Niñas Acogidos), desarrollada en colaboración con Acnur. Ello permite identificar las necesidades de protección, salud, educación y acompañamiento psicosocial de los niños y niñas.
El propósito es acompañar de forma personalizada a cada menor, con una persona de referencia que guíe los procedimientos administrativos y legales, así como el acceso a asistencia jurídica. Con ello se mejorarían las condiciones de acogida y el respeto a la infancia. “Los niños y niñas necesitan estabilidad, continuidad en los cuidados, relaciones de confianza y acceso a servicios esenciales. Un sistema que deja a niños, niñas y adolescentes confinados en condiciones inadecuadas, sometidos a la fuerza y privados de estabilidad no refleja ni los valores de Europa ni sus obligaciones legales”, concluye Federica Toscano.
Prevenir riesgos
Save the Children considera que la UE se enfrenta ahora a una elección: aplicar un sistema que proteja realmente a la infancia o uno que la exponga a un mayor riesgo. La transparencia y la rendición de cuentas serán esenciales para garantizar que los derechos de la infancia se respeten en toda la UE.
A un día de la entrada en vigor de la implementación del Pacto sobre Migración y Asilo de la Unión Europea, en España todavía no se conoce la hoja de ruta para su implementación ni las reformas legales que implicará, lo que genera gran incertidumbre.

