Madrid.-26/5/2026. El autismo suele presentarse asociado a otros factores que afectan a la salud física y mental de las personas. Una de las enfermedades más frecuentes es la epilepsia. Estudios sobre la prevalencia de la epilepsia en personas con autismo muestran un riesgo muy superior al que tiene la población general. Y los datos apuntan a que esta coincidencia es más frecuente entre las mujeres.
Según Autismo España, las investigaciones apuntan a que hay indicios de que ambos trastornos tienen una base genética común. Algunos estudios han encontrado que los niños y niñas que tienen un hermano o hermana mayor con autismo podrían tener un 70% más de probabilidades de presentar epilepsia, incluso cuando no estuvieran diagnosticado de TEA (Christensen, Overgaard, Parner, Vestergaard, y Schendel, 2016).
Variaciones genéticas
Algunos síndromes genéticos asociados al autismo también conllevan mayor riesgo de padecer epilepsia (como la esclerosis tuberosa o el síndrome de West). Todo ello pone de manifiesto la existencia de posibles variaciones genéticas comunes entre ambos tipos de condiciones, aunque es un ámbito que requiere mayor investigación.
Además, los estudios sobre la prevalencia de la epilepsia en las personas diagnosticadas de autismo reflejan que estas presentan un riesgo muy superior al de la población general (cercano al 1%) . Por otro lado, la epilepsia se identifica como el trastorno neurológico con mayor influencia en el riesgo de mortalidad prematura que presentan las personas adultas con TEA y discapacidad intelectual asociada.

