Madrid.-28/7/2026. Las olas de calor se suceden y España ya registra los peores incendios de su historia. Falta de prevención, mala gestión forestal o abandono de los montes se apuntan como los desencadenantes que, aliñados con el cambio climático, están dando lugar a estas bombas de fuego que arrasan con todo. La pregunta es, ¿podemos hacer algo para salvar el verde?
La campaña de incendios no ha hecho más que empezar y en lo que va de verano ya se han quemado casi 400.000 hectáreas en España. En este contexto lo importante es proteger a las personas, está claro. Es prioritario evitar que vuelva a darse la tragedia de Almería que dejó un balance de 13 muertos a los que aún se está intentando identificar. La cuestión es una vez que se apaga el fuego y tras medir los daños, ¿basta con esperar a que no se repita? ¿Se puede adoptar una postura común para actuar frente a estos incendios extremos?
En el actual clima de polarización sólo hay consenso general en dos puntos: los incendios de verano se previenen en invierno y los discursos políticos no extinguen las llamas. Otra evidencia que no debería dar lugar a la controversia es que es más caro apagar un incendio que invertir en prevención: 1 euro en prevención ahorra 100 euros en extinción, según cálculos de la ecologista Greenpeace.
Claves para la prevención
Las organizaciones ecologistas señalan algunas medidas imprescindibles para la prevención, como fomentar los “paisajes mosaico”, es decir hacer cambios en el territorio que impidan que las llamas encuentran combustible y puedan detenerse. También se habla de la vuelta al ejercicio del pastoreo, a la agricultura rural y en general a la adopción de medidas que palien el abandono de los espacios rurales. También parece fundamental poner freno a la expansión inmobiliaria que ha permitido construir viviendas en primera línea de bosques, sin planes urbanísticos que valgan. Sin respetar distancias de seguridad entre las casas y las zonas de vegetación.
Desde las ONG de medioambiente advierten de la necesidad urgente de alcanzar un consenso político para hacer frente a estos desastres que se repiten. Proponen adoptar medidas concretas, como las siguientes:
Gestión forestal continua y concienciación sobre los incendios durante todo el año.
Revitalizar el ámbito rural y su economía. Es decir fomentar ecosistemas agroforestales que sean rentables para que la gente viva en el medio rural.
Dotar de recursos y estabilidad laboral al sector forestal. Hay que evitar que la gestión de los montes y del campo sea una actividad que solo se desarrolle entre abril y septiembre. Los equipos de bomberos deberían estar activos todo el año y no en los meses de riesgo.
Abordar las causas de los incendios de última generación: abandono rural, cambio climático… Es necesario un consenso político y una alianza por la seguridad climática frente a los incendios, que implique a toda la política.
Tomar medidas tras el incendio: aplicar moratorias inmediatas a la actividad cinegética y al sobrepastoreo en las zonas quemadas. Eso es imprescindible para facilitar la recuperación de la fauna superviviente.
Implementar protocolos de respuesta rápida tras un incendio que incluyan la evaluación temprana, la priorización de las zonas más vulnerables y la ejecución inmediata de medidas de estabilización de emergencia para proteger el suelo, reducir la erosión y los impactos sobre los recursos hídricos .
Distintas organizaciones ecologistas están promoviendo, en estos momentos, distintas campañas de adhesión con el fin de dejar diferencias y adoptar medidas urgentes contra el fuego en España.
Aquí compartimos algunas a las que os podéis sumar.
Campaña de firmas de Greenpeace
Campaña de firmas de WWF
Campaña de firmas de Pau Costa Foundation

