La casilla de Fines Sociales hizo posible que en 2024 se destinasen 18.142.982* euros a proyectos que fomentan el empleo, la inclusión sociolaboral y el emprendimiento, gracias a los cuales 563.509* recibieron el apoyo que necesitan.
Aunque algunos indicadores muestran una ligera mejora, más del 25% de la población en España sigue en riesgo de pobreza o exclusión social. Así lo refleja la Encuesta de Condiciones de Vida 2025 del INE, cuyas cifras se mantienen en niveles altos desde 2015.
El 9,1% de los hogares tenía muchas dificultades para llegar a fin de mes en 2024. Y aunque tener empleo parece una garantía, los datos demuestran lo contrario: el 44,1% de las personas con trabajo también vivieron esa misma dificultad, y un 11,7% se encontraba en situación de pobreza. Las cifras se agravan entre quienes están en paro: el 55,4% de las personas desempleadas vive en riesgo de pobreza o exclusión, y el 70,3% no logra cubrir sus gastos mensuales.
Las ONG trabajan a diario en el impulso de proyectos sociales para fomentar el empleo entre las personas que más lo necesitan. A través de la casilla 106 de Fines Sociales o «X Solidaria» en la declaración de la renta, la solidaridad ciudadana permitió en 2024 recaudar más de 18 millones de euros que tuvo un impacto directo en la vida de 563.509 personas. Historias como la de Carolina, Antonio o Alejandro muestran el efecto real de estos proyectos.
Tres caminos hacia el empleo
Carolina Parra, de 45 años, acudió a la organización Hogar Sí buscando asesoramiento, empleo y vivienda. Gracias al proyecto que la entidad desarrolla en A Coruña, accedió a un trabajo que le ha cambiado la vida. “Ahora puedo pagar un alojamiento y sacar a mi hija adelante. El cambio ha sido de 100% a mejor”, afirma.
Antonio de la Vega, con una discapacidad física del 34%, logró un empleo como administrativo de obra gracias al proyecto de COCEMFE. Destaca el apoyo recibido: “Siempre han estado disponibles para orientarme. Sin estas oportunidades, las personas con discapacidad lo tendríamos mucho más difícil”.
Alejandro Espinoza, migrante venezolano y solicitante de protección internacional, encontró trabajo como carretillero tras formarse en el programa EmpleaIN de Accem. “Este proyecto no solo me permitió trabajar, también ayudó a que mi familia y yo pudiéramos integrarnos”, cuenta agradecido.

