Madrid.-19/5/2026.- Casi 4 de cada 10 personas diagnosticadas con cáncer en España se encuentran en edad laboral. Ello supone un impacto que afecta a todas las esferas de la vida. Pasa por problemas en el ámbito profesional, involucra a las oportunidades de desarrollo y también afecta a la estabilidad económica de la persona. Para atender esta situación, la Asociación Española Contra el Cáncer ha presentado un nuevo protocolo de actuación.
Bajo el nombre ‘Protocolo de actuación para el entorno laboral ante una persona con cáncer’ la AECC ha elaborado una guía de orientación y buenas prácticas que ha contado con la participación de pacientes y empresas. Además, ha colaborado el Consejo General de la Psicología, distintos agentes sociales y el Instituto Nacional de Salud y Seguridad en el Trabajo.
En España hay alrededor de 290.000 personas que son diagnosticadas de cáncer cada año. De ellas, un 38% tienen entre 18 y 65 años, por lo que se estima que más de 110.500 personas podrían tener un diagnóstico de cáncer en edad laboral. Esta situación impacta física, psicológica y socialmente, en la vida profesional de la persona afectada.
Impacto diagnóstico
Ante esta realidad, la Asociación Española contra el Cáncer ha elaborado este protocolo de actuación. Una guía que nace de la necesidad de ofrecer orientación y dar apoyo a las empresas cuando su personal es diagnosticado de cáncer. El documento, al mismo tiempo, promueve entornos laborales más humanos, comprometidos y centrados en el bienestar de las personas.
En opinión de Isabel Orbe, directora general de la Asociación Española Contra el Cáncer, “Un diagnóstico de cáncer afecta no solo al paciente sino a la familia ya que se estima que los ingresos familiares disminuyen en un 25%, pero los gastos aumentan ya que el cáncer provoca un coste económico, al 41% de las familias, superior a 10.000€ durante la enfermedad”.
Red de apoyo
El protocolo aborda aspectos clave como la sensibilización, la confidencialidad, la adaptación del puesto de trabajo y el acompañamiento en las distintas fases del proceso oncológico. El documento también incluye la reincorporación laboral de la persona con cáncer. Además, este protocolo se ha elaborado de modo en que pueda aplicarse a cualquier tipo de empresa, independientemente de su tamaño.
Las firmas que han participado en el programa piloto del protocolo han propuesto medidas concretas que contemplan, entre otras, una mejor conciliación y la creación de una red de apoyo al cáncer en sus plantillas.

