Cada vez que cerramos por vacaciones, una tiene la sensación de volver a la infancia, a los meses sin cole en los que el mundo olía a verano y la vida estaba llena de expectativas envueltas en papel celofán. Teníamos muchas ilusiones, millones de planes que quizás luego no eran para tanto.
Hoy cerramos, por descanso, este semanario digital que nos empeñamos en llenar de logros, conquistas y buenas noticias para los colectivos más vulnerables. Pero, como aquellos planes infantiles, la cosa queda casi siempre en el intento porque la realidad se empeña en amargarnos los días. Se confirma esa tenaz sentencia del periodismo: “las buenas noticias, no son noticia”. A menos que España gane el Mundial, caigan los señores de la guerra o suceda algo súper espectacular… las pequeñas buenas noticias no salen en los medios.
Las que nos dedicamos a esta tarea de la información social siempre queremos mantener viva la ilusión y la esperanza, por eso desde esta redacción os deseamos un feliz verano. Un verano que más allá del fútbol os deje estupendas noticias, de esas que no salen en los medios.
Puestas a pedir, os deseamos una etapa de descanso verdadero, sin incendios en el monte ni en las redes. Un verano en que no se cuezan de calor las familias más pobres y en el que haya mucho tiempo para el juego. En el que ya seas de aquí o de allá te traten amablemente. En el que haya pocas lágrimas y muchas risas. Un tiempo en el que resuenen las canciones en lugar de los insultos. En el que comáis, bebáis y durmáis bien, a pierna suelta, sin grilletes que os aten a una realidad no deseada.
En fin, os deseamos un verano tranquilo, sin sobresaltos que no es poco. ¡Nos vemos en septiembre!

