Barcelona. 1/09/25. El Museo de Historia de Cataluña ha puesto en marcha un proyecto destinado a recoger testimonios orales del pueblo gitano. La iniciativa coincide con la conmemoración de los 275 años del Baró Estardipen y de los 600 años de la llegada del pueblo gitano a la Península Ibérica. El objetivo es dar voz a la memoria silenciada de esta comunidad y destacar la riqueza de su cultura en Cataluña.
En 1749, bajo el reinado de Fernando VI, el Baró Estardipen se convirtió en uno de los episodios más duros de persecución contra gitanas y gitanos. El marqués de la Ensenada ordenó el encarcelamiento de más de 12.000 personas en un intento de exterminio físico y cultural. Este hecho marcó un punto de inflexión en la historia del antigitanismo estructural, que durante siglos promovió exclusión y represión. En Cataluña, cada 30 de julio se recuerda esta fecha como el Día de Lucha contra el Antigitanismo, para visibilizar tanto la represión sufrida como la resistencia que permitió mantener viva su identidad.
Memoria silenciada
Además, el Gobierno de España ha declarado 2025 como el Año del Pueblo Gitano, coincidiendo con el sexto centenario de su llegada documentada a la Península. Esta declaración supone un reconocimiento institucional a siglos de presencia, aportaciones y también discriminaciones padecidas por esta comunidad. Desde el Museo de Historia de Cataluña subrayan que escuchar sus testimonios directos es una herramienta clave para promover el diálogo intercultural y una ciudadanía más inclusiva y plural.
Los relatos recopilados formarán parte de un fondo de memoria oral accesible al público y nutrirán la exposición «El pueblo gitano de Cataluña: historia y cultura». La muestra estará comisariada por la activista gitana Mercedes Porras y pretende convertirse en un espacio de encuentro, conocimiento y reivindicación, en el que la memoria colectiva del pueblo gitano se reconozca como parte fundamental del patrimonio compartido.

