Madrid.-30/09/25.- La violencia vicaria ya es delito. El Consejo de Ministros y Ministras ha aprobado este martes el anteproyecto de Ley de medidas en materia de violencia vicaria. El objetivo es visibilizar y erradicar un tipo de maltrato a las mujeres que hasta la fecha no estaba tipificado.
La definición actual establece que la violencia vicaria es “aquella violencia que, con el objetivo de causar dolor o sufrimiento a las mujeres, puede ejercerse sobre: los hijos e hijas o descendientes, personas menores de edad sujetas a su tutela o guarda y custodia, los ascendientes o hermanos y hermanas de ésta, así como su pareja, aunque no exista convivencia. De este modo se amplía el listado de víctimas que estaban recogidas hasta ahora en la ley.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha comparecido para explicar los detalles de esta norma, a la que considera pionera ya que,» viene a dar respuesta a todas las víctimas y sus familiares, tipificando la violencia vicaria con penas específicas y con medidas civiles reforzadas”. La ministra de Igualdad ha explicado que la clave está en la finalidad de esta violencia: “causar dolor o sufrimiento a la mujer a través de personas instrumentales o interpuestas”.
El anteproyecto, además de realizar una definición jurídica de la violencia vicaria, articula medidas para prevenirla, prestar atención y reparación a las víctimas, cumplir con las medidas del Pacto de Estado contra la Violencia de Género y avanzar en el reconocimiento de la protección de las personas mayores de edad con discapacidad que dependen de las víctimas.
Caso Bretón
Otra de las novedades es que, de forma pionera en Europa, se tipifica la violencia vicaria en el Código Penal. Para ello, se incorpora un nuevo artículo contra la integridad moral y se contempla una pena de prisión de seis meses a tres años. Esta modificación convierte la violencia vicaria en un delito autónomo, con agravante de género y sanciones acumuladas.
Además, se incorpora al Código Penal una nueva pena que consiste en la prohibición de publicar o difundir mensajes, textos, imágenes u otros contenidos que tengan relación directa con el delito cometido. “Lo hemos visto con el caso Bretón, la sociedad acompañó a la víctima ante la publicación del libro. Ahora queremos que la ley acompañe a la sociedad en ese reproche”, ha explicado Ana Redondo.
El anteproyecto contempla modificaciones en el Código Civil, en relación al régimen de guardia y custodia. Se establece la obligación de escuchar las hijas e hijos menores de edad y mayores con discapacidad, antes de acordar el régimen de guardia y custodia. También se modifica un artículo del Código Civil para que a la hora de establecer el régimen de visitas, comunicación o estancia se tenga en cuenta si el progenitor está inmerso en un proceso de violencia de género.
Valorar los riesgos
Además, hay cambios para valorar si la persona menor de edad está expuesta a una situación de riesgo. También se van a agilizar los procedimientos de patria potestad para que se tramite por juicio verbal, lo que facilita y agiliza las decisiones durante los procesos de divorcio y medidas provisionales.
La ministra de Igualdad ha recordado que el anteproyecto contempla medidas en materia de sensibilización, información y seguimiento. Propone mejoras en la formación de quienes operan en el entorno jurídicos, incluyendo la violencia vicaria en las pruebas de ingreso y promoción. La formación especializada y continua, también está contemplada.
Ana Redondo ha asegurado que “España está de nuevo a la vanguardia en políticas de defensa de la igualdad. Volvemos a ser ese referente internacional, reforzando la posición de España en la defensa de la igualdad entre hombres y mujeres”.

