Castilla-La Mancha ha anunciado que está desarrollando una nueva Ley de Voluntariado para la comunidad que estará lista en 2026. El anuncio se ha realizado, el martes 29 de enero, en Albacete, durante el cuarto Foro de Voluntariado Universitario de la Universidad de Castilla-La Mancha. Un encuentro para acercar la tarea solidaria al alumnado, al que han asistido la presidenta del Voluntariado de Castilla-La Mancha, Mari Carmen Palomares y la directora de la Plataforma del Voluntariado de España, Mar Amate.
Durante la inauguración, la consejera de Bienestar Social de la comunidad, Bárbara García Torijano, alabó el valor de la tarea solidaria en estos momentos, como ha evidenciado la Dana: «Hemos sido conscientes de que las administraciones e instituciones necesitamos a la ciudadanía voluntaria que aporta todo lo que tiene; y al mismo tiempo, esa corriente de voluntariado de los ciudadanos y ciudadanas necesita de las instituciones y administraciones»
En este contexto, la consejera ha anunciado una nueva Ley de voluntariado para Castilla-La Mancha que pretende, sobre todo, reflejar la realidad actual del voluntariado en la región y ha asegurado que el pasado verano se inició el proceso de consulta que ha contado con aportaciones tanto de entidades sociales como de la ciudadanía. «Durante los próximos meses se van a celebrar jornadas de trabajo junto a las entidades para armar el anteproyecto de Ley. El objetivo es que esté aprobada en 2026 con todas las garantías, y esté a la altura y circunstancias en las que vivimos, antes de que finalice la legislatura” ha anunciado.
García Torijano, explicó que la nueva Ley del Voluntariado de Castilla-La Mancha “deberá reconocer y acreditar de la mejor forma posible la labor del voluntariado; garantizar la formación para quienes quieran involucrarse; incluir nuevas formas de voluntariado», así como debe fomentar la participación juvenil y el encuentro intergeneracional.
El Foro de Voluntariado se ha celebrado con la colaboración de la Plataforma del Voluntariado de la Región y ha convocado a unas 200 personas, entre ellas autoridades de la región, al rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, así como una veintena de entidades sociales y alumnado que han tenido la posibilidad de participar en las diferentes mesas redondas de diálogo y debate que se han celebrado.

