Valencia.-8/4/2026. La Fundación Fontilles ha desarrollado en este año 2026 un proyecto de cooperación internacional destinado a la formación de agentes locales de salud para detectar y combatir la lepra en aldeas aisladas de la región brasileña de Amazonas.
El proyecto, impulsado con la Fundación Hospitalaria de Dermatología Tropical y Venereología Alfredo da Matta y con el Distrito Sanitario Especial Indígena de Manaos (Saúde Indigena), tiene como objetivo la asistencia técnica y capacitación de agentes locales de salud para la prevención y el diagnóstico temprano de la lepra y otras enfermedades dermatológicas en comunidades indígenas del Amazonas.
Las acciones se concentran en 31 aldeas del territorio indígena Lago do Jauari —en torno al río Marmelos, afluente del río Madeira, en el municipio amazonense de Manicoré—, rurales, aisladas por vía terrestre y accesibles solo mediante embarcaciones. Tradicionalmente la enfermedad ha tenido una baja incidencia en la zona, que se ha incrementado en las últimas décadas como consecuencia del aumento de las relaciones comerciales.
Causas del incremento
Además, ello se ha agravado en los últimos años por dos factores: por un lado, la sequía extrema registrada en 2023 y 2024, que facilitó la transmisión de infecciones dermatológicas; por otro, la concentración de los recursos de prevención y detección en zonas urbanas a raíz de la pandemia de Covid-19 de 2020, lo que ocasionó un repunte de casos en las zonas rurales e indígenas durante los siguientes años.
Con 22.129 nuevos casos registrados en 2024, último año del que la Organización Mundial de la Salud ha suministrado información, Brasil concentra el 12,8% de las 182.815 detecciones de la enfermedad en el mundo.
La médica dermatóloga Sofia Ezsol Lendvai, colaboradora de Fontilles, ha visitado la zona durante las últimas semanas para contribuir a las labores de prevención y detección temprana de la enfermedad. La especialista salió de Manaos, la ciudad más cercana, en una lancha rápida. Tras 14 horas de viaje por el río Madeira hasta el municipio de Manicoré, se unió al equipo local a bordo de la embarcación de Saúde Indígena. A través del río Marmelos visitaron las comunidades indígenas de siete aldeas accesibles solo por vía fluvial, en ocasiones mediante canoa para poder acercarse a las casas más aisladas. Su labor ha permitido tanto la detección de nuevos casos como el seguimiento de otros previamente registrados.

