Madrid-.9/4/2026.- La 15ª Conferencia de las Partes de la Convención sobre Especies Migratorias (COP15 CMS), celebrada en Brasil, ha marcado un paso importante para la conservación de la biodiversidad global. Gobiernos de todo el mundo han acordado nuevas medidas para reforzar la protección de especies migratorias clave, como jaguares, tiburones, tortugas marinas y aves.
En un contexto de crisis ecológica y pérdida acelerada de biodiversidad, estos avances refuerzan la cooperación internacional y el papel de la ciencia en la toma de decisiones. Uno de los principales resultados de la COP15 ha sido la inclusión de 40 nuevas especies en los Apéndices de la CMS, lo que implica distintos niveles de protección y cooperación entre países. Entre las nuevas especies bajo protección internacional, figuran el guepardo, la hiena rayada, la nutria gigante, el tiburón martillo y 24 tipos de aves petreles.
Estas decisiones permitirán avanzar hacia medidas más estrictas frente a amenazas como la sobreexplotación, la captura accidental o el comercio ilegal de especies.
Uno de los mensajes centrales de la cumbre ha sido la necesidad de proteger la conectividad ecológica, es decir, asegurar que las especies puedan desplazarse entre sus áreas de alimentación, reproducción y descanso. En este sentido, la COP15 ha impulsado corredores ecológicos terrestres y marinos, iniciativas como los “corredores azules” para tortugas marinas y nuevas medidas para proteger rutas migratorias de aves.
Principales presiones
La conferencia ha abordado algunas de las principales presiones que afectan a las especies migratorias a escala global. Entre ellas, se encuentra la pérdida y fragmentación de hábitats, el cambio climático, la pesca incidental y sobreexplotación y la contaminación y degradación de ecosistemas. Además, los países han adoptado nuevas resoluciones para reducir la captura accidental y combatir el uso ilegal e insostenible de estas especies.
La COP15 ha reforzado la cooperación internacional en regiones clave para la biodiversidad: en América Latina, con nuevas medidas para la conservación del jaguar; en ecosistemas marinos, con mayor protección para tiburones; y en ríos como en la Amazonía, con planes para peces migratorios.
Estos avances reflejan la necesidad de abordar la conservación desde una perspectiva integral, que tenga en cuenta tanto especies como ecosistemas completos. Aunque los acuerdos alcanzados suponen un avance relevante, el reto sigue siendo su implementación efectiva. La comunidad internacional dispone de pocos años para cumplir los objetivos globales de biodiversidad y frenar la pérdida de especies.
Desde WWF insisten en que es imprescindible acelerar la acción, los compromisos deben traducirse en medidas concretas y la cooperación internacional es clave. La COP15 ha demostrado que existen soluciones. WWF afirma que es el momento de aplicarlas con ambición y urgencia para garantizar un futuro en el que las especies migratorias y los ecosistemas de los que dependen puedan recuperarse.

