Sí, Sí, seguimos con Becket, me ha dao por ahí. En mi espiral de referencias infinitas y tiro porque me toca, me referiré a “Gatacca”, película de ciencia ficción dirigida en 1997 (madre mía, el siglo pasao) por Andrew Nicol. La razón, la delimitación de un concepto tan trascendental como la validez.
A ver, me explico, la película narra un futuro no muy lejano (yo creo que ya está aquí). Justo al nacer se determina el nivel de tu imperfección o invalidez, riesgo de infarto, propensión a enfermedades cardiacas, en definitiva, esperanza de vida, o su inverso, la desesperanza de muerte. El pobrecito Ethan Hawke nace con una probabilidad de muerte con menos de cuarenta tacos del 90%, y encima sufre la hermanidad (si es que existe esta palabra) de un tipo (su hermano, claro), que nada en la perfección.
Ethan quiere llegar a toda costa al espacio, en concreto a Titán, y para ello debe implantarse las células de Jude Law, ex-nadador y triunfador que por un accidente se quedó en silla de ruedas. Solo así lucirá su condición de “válido”, concepto dolorosamente subjetivo. Pero lo más doloroso de esta distopía tan dolorosa como nuestro día a día es que los “inválidos” son perseguidos y relegados a puestos inferiores en la sociedad. No sé qué pensaría Stephen Hawking de esta película, imagino que nada bueno. No convirtamos la distopía en realidad y no tachemos a nadie de inválido, minusválido o incluso discapacitado (¿para qué exactamente?).
Cuando aludía a que este futuro de eugenesia ya está aquí me refería a la propensión a la perfección que deseamos, y que convertimos en publicidad, en propaganda todos los santos días de nuestras existencias.
Pido una pausa, ¿qué es perfecto?, ¿en qué consiste la perfección?, en Japón por ejemplo existe un concepto que habla de la belleza de la imperfección (¿la mancha en la frente de Gorbachov era imperfección?). Me parece un horror que unos padres decidan no tener un hijo con síndrome de Down. ¿son inválidas para la vida las personas con síndrome de Down?, yo he convivido con ellas y tienen una ternura insoportable, ¡hay que eliminarlas ya!

