Hungría ha dado un nuevo paso en la restricción de los derechos LGTBI. El Parlamento ha aprobado una enmienda que, en la práctica, prohíbe la celebración de la marcha del Orgullo en el país.
La legislación, promovida por el partido Fidesz, liderado por el primer ministro Viktor Orbán, prohíbe concentraciones que «fomenten o exhiban el cambio de sexo, de nacimiento o la homosexualidad».
La reforma ha salido adelante con 136 votos a favor y 27 en contra. Durante la votación, desde el partido opositor Momentum protestaron encendiendo bengalas con los colores de la bandera húngara.
Esta medida se enmarca dentro de las políticas restrictivas del Gobierno húngaro contra los derechos LGTBI, amparándose en la llamada «ley de defensa de los menores». Ha sido considerada homófoba por diferentes ONG por vincular la homosexualidad con la pederastia, además de ser duramente criticada por la Unión Europea.
Los ataques de Orbán
Desde hace 15 años, el Gobierno de Viktor Orbán ha ido recortando progresivamente los derechos de la comunidad LGTBI. En 2011 modificó la Constitución para establecer que el matrimonio solo puede darse entre un hombre y una mujer. Más tarde, prohibió que las parejas del mismo sexo pudieran adoptar.
A pesar de estas restricciones, el apoyo al Orgullo sigue en aumento entre la población de Hungría. Mientras que en 2019 el 34% de las personas encuestadas estaba a favor de prohibir la marcha, hoy ese porcentaje ha caído al 27%.

