Madrid.4/3/2026.- La Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunidad de Madrid, (FAMMA Cocemfe Madrid), resalta que la Atención Temprana permite actuar en el momento en que el cerebro tiene mayor capacidad de aprendizaje y adaptación. La organización traslada a la opinión pública que la intervención temprana cambia trayectorias de vida y evita que las dificultades de hoy se conviertan en discapacidades mayores mañana.
El presidente de FAMMA Cocemfe Madrid, Javier Font, destaca el impacto social y terapéutico del Centro de Atención Temprana y Tratamientos “Pasito a Pasito”. Subraya que el modelo de intervención desarrollado “demuestra que cuando el apoyo llega a tiempo, los avances de los menores son reales, medibles y sostenibles”.
Actualmente, el centro atiende a menores con distintos niveles de necesidad y está interviniendo en situaciones de alta complejidad: el 44% de los casos presentan necesidades graves, mientras que el 56% corresponden a dificultades leves o moderadas. Esto demuestra que el recurso está preparado tanto para prevenir como para intervenir en situaciones de mayor impacto funcional. En los casos leves o moderados, las familias empiezan a percibir mejoras a partir de la quinta sesión, mientras que en los casos graves los avances se hacen evidentes en torno a la décima.
Según ha señalado, los progresos observados afectan directamente al desarrollo y a la calidad de vida de las personas menores. Se ven mejoras en comunicación, conducta, atención, autonomía y adaptación escolar. Son avances que reducen el riesgo de fracaso educativo y de dependencia futura.
La continuidad asistencial
Font ha destacado también la continuidad asistencial como uno de los valores diferenciales del centro: “El 69% de los menores atendidos tiene más de seis años, lo que refleja que las necesidades no desaparecen al finalizar la etapa de atención temprana. Nuestro modelo permite acompañar a las familias hasta los 12 años cuando la evolución lo requiere, evitando retrocesos y cronificación”.
En la actualidad, el 89% de las personas menores recibe ayudas directas del propio centro, porque la situación económica no puede ser una barrera. La intervención temprana es una inversión social que evita costes mucho mayores en el futuro.
La atención temprana no solo mejora el desarrollo de menores, sino que también aumenta sus oportunidades educativas y sociales, reduce la necesidad de apoyos futuros y genera un importante retorno para el sistema público. Invertir en intervención temprana es invertir en inclusión, autonomía y sostenibilidad social.

