Madrid.-12/09/25.- El ruido que se genera en las rrss contribuye a la propagación de noticias falsas y discursos de odio. Es un fenómeno que impacta directamente en el alumnado y fomenta la discriminación contra quienes no encajan. Para combatir el acoso escolar, la Federación Estatal LGTBI+ ha lanzado la campaña “Mute al mito”, una propuesta cultural y educativa que utiliza herramientas —como TikTok y otras plataformas digitales— para reconocer los bulos, desmontarlos y construir aulas seguras e inclusivas.
Este año, la iniciativa cuenta con la participación de voces jóvenes y referentes culturales como Hugo Marlo, Ritasmind, Clover Bishhhh, Rocío Villar, Ariel Rec, Estupenda Márquez, Virtual Diva y Helio Roque, que desde sus propios lenguajes digitales desmienten mitos tan dañinos como que “las personas trans solo buscan llamar la atención”, que “si eres bisexual ligas el doble” o que “la homosexualidad es antinatural y se aprende”. Todos estos bulos alimentan prejuicios y vulneran derechos fundamentales de la infancia y la juventud.
Mute al mito
“Hablar de diversidad en las aulas es un derecho democrático”, subraya Paula Iglesias, presidenta de la Federación. “Si no ofrecemos a la juventud referentes positivos y educación en diversidad lo que permea son los bulos, y esos bulos acaban convirtiéndose en discriminación y violencia. La educación es la mejor herramienta que tenemos para garantizar que las juventudes crezcan libres, sin miedo y en igualdad”.
Según el informe “Estado de la educación 2025”, un 40% de la Generación Z afirma no haberse sentido con libertad para ser visible durante la secundaria, precisamente en la etapa donde se concentra la mayoría de los casos de acoso escolar. Apenas un 36% confía en el apoyo de sus iguales, la confianza en equipos de orientación es del 7,6% y en el profesorado alcanza un 20%, lo que muestra la soledad de quienes se sienten diferentes en las aulas.
De hecho, los centros educativos se han convertido en uno de los espacios donde más odio se registra. El 15,3% de los incidentes denunciados ocurren en colegios e institutos, una cifra que entre la Generación Z asciende al 21,2%. Las aulas —que deberían ser espacios de aprendizaje y protección— siguen siendo lugares de vulnerabilidad y hostilidad para muchas alumnas y alumnos.
En este escenario, “Mute al mito” se plantea como una respuesta cultural y pedagógica: una campaña que traduce la defensa de derechos en mensajes claros, atractivos y cercanos, y que ofrece a la juventud herramientas para cuestionar estereotipos, reconocer la diversidad como un valor y transformar las aulas en espacios de respeto, convivencia y libertad.
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