En momentos donde las crisis afloran, la ayuda humanitaria se hace aún más necesaria. La ONG Save The Children ha advertido de que los recortes humanitarios que se están dando por parte de algunos gobiernos, ponen en peligro a la infancia, la más vulnerable ante la pobreza y los desastres naturales. Según ha calificado Inger Ashing, directora general de Save the Children Internacional, «esta retirada tendrá un impacto directo y mortal».
Actualmente, uno de cada 11 menores en el mundo dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir, según estima la ONG. Sin embargo, los recortes están forzando el cierre de programas vitales, lo que tendrá un impacto directo en las familias que ya se encuentran en situaciones de extrema necesidad. De hecho, cerca de dos millones de kilos de alimentos se han paralizado y alrededor de 45 millones de menores sufren desnutrición severa en todo el mundo.
Por otro lado, declaran que 13 millones de suministros médicos de emergencia tampoco han podido emplearse. Como consecuencia de esto podrían darse cierres de hospitales y programas educativos en zonas desfavorecidas.
La colaboración es clave
«Los derechos de la infancia están por encima de cualquier decisión política. Nadie puede poner en cuestión que los niños y las niñas merecen la máxima protección», ha comunicado Andrés Conde, director general de la ONG, quien ha puesto de manifiesto la importancia de que actores públicos, privados y sociales, colaboren estrechamente para optar por soluciones sostenibles.
«Pedimos a la comunidad internacional que frene lo que estamos percibiendo ya como una oleada de retroceso en la ayuda humanitaria y amenaza con llevarse por delante décadas de progreso», ha concluido Conde.

