La Fiscalía de Barcelona pide 107 años de prisión para un hombre acusado de abusar sexualmente y de forma reiterada de una niña de 12 años que se encontraba bajo tutela, y de ofrecerla a otros hombres en encuentros sexuales que, según la acusación, el procesado dirigía y grababa.
El encausado, T.L.M., un electricista de 45 años, conoció a la víctima hace cinco años a través de la plataforma de citas Badoo, según la acusación. El acusado se ganó la confianza de la niña mediante conversaciones en las que le pedía que “se hiciera fotografías y vídeos en ropa interior, desnuda o masturbándose”, según fuentes de la Fiscalía. Tras meses de mensajes y videollamadas, el procesado y la víctima comenzaron a tener encuentros presenciales en los que presuntamente él le imponía mantener relaciones sexuales.
Según la acusación, estas primeras agresiones eran muchas veces grabadas con el teléfono móvil del procesado, T.L.M., para compartirlas con otros pedófilos. En este sentido, pocas semanas después de la primera agresión, T.L.M comenzó a prostituir a la niña a través de Instagram y webs de citas como Lovoo, según relata en el auto de procesamiento el juez del caso, Francisco Miralles, al que ha tenido acceso la Cadena Ser. «Con la intención de suplantar la identidad de la menor y exhibiendo fotografías en ropa interior, ofrecía indiscriminadamente a usuarios mantener relaciones sexuales grupales», ha relatado en el mismo documento el fiscal del caso.
Así comenzaron una serie de presuntos encuentros sexuales con hombres de todos los estatus sociales, de entre 19 y 50 años. Tal y como relata la Fiscalía en el auto, estas personas violaron reiteradamente a la víctima cuando tenía entre 13 y 14 años, mientras T.L.M. grababa los abusos. Los Mossos d’Esquadra han encontrado en casa del acusado unas 232 fotografías de la víctima, siendo sometida por parte del procesado y de terceros. También se han localizado 250 vídeos de agresiones a una docena de menores más, lo que ha permitido abrir una investigación paralela contra una veintena más de presuntos agresores sexuales.
Víctima de ‘bullying’ y tutelada por la Generalitat
La víctima tenía 12 años cuando comenzaron las presuntas agresiones sexuales. Se trata de una menor que vivía en un centro de menores de Hospitalet de Llobregat, dependiente de la ‘Direcció General D’Atenció a la Infància i l’Adolescència’ (DGAIA), debido a que su madre estaba gravemente enferma y no podía hacerse cargo de ella. La menor, además, sufría ‘bullying’ en el colegio. Todas estas circunstancias contribuyeron a que la víctima tuviera “muy baja autoestima”, según la Fiscalía.
Según la acusación, T.L.M. aprovechó esta coyuntura para ganarse la confianza de la menor a través de videollamadas y conversaciones por Instagram “guiado por un ánimo lascivo”. Antes del primer encuentro presencial, el encausado recopiló, presuntamente, hasta 44 fotografías sexuales de la víctima. Posteriormente, haciendo alarde de esta falsa confianza, “el acusado aprovechaba los días y noches que la niña se fugaba del centro de menores para proporcionarle un lugar de refugio físico”, según relata en su escrito de acusación el fiscal jefe de delitos informáticos de Barcelona, Roberto Valverde.
Petición de 107 años de cárcel y dos causas paralelas abiertas
La Fiscalía de Barcelona pide para el acusado un total de 107 años de cárcel por una docena de delitos, otros 60 de orden de alejamiento y prohibición de contactar con la víctima, 115 de prohibición de trabajar en contacto con menores de edad y 10 años más de libertad vigilada.
La primera causa que llegará a juicio es la que procesa directamente al principal perpetrador de estos encuentros, T.L.M. Sin embargo, el juez de instrucción mantiene abiertas otras dos causas separadas que sirvan para investigar al resto de agresores que aparecen en las imágenes que grabó este electricista de 45 años. Los Mossos d’Esquadra ya han detenido a 16 presuntos pederastas y se intenta identificar a otros 14.

