Un 80% de las mujeres que se encuentran en tratamiento por abuso de sustancias y un 70% de las que sufren adicciones sin sustancia refieren haber sido víctimas de violencia en algún momento de su vida. Así lo relatan los estudios a los que ha tenido acceso UNAD, la Red de Atención a las Acciones.
Durante la celebración de la sexta edición de la Escuela de Adicciones y Género, desde la UNAD han querido poner sobre la mesa una propuesta formativa dirigida a profesionales y personas voluntarias con el objetivo de promover el acceso y la permanencia de las mujeres con problemas de drogodependencias en los tratamientos especializados, a través del trabajo de los equipos profesionales que las atienden.
Este programa mantiene el formato online y propone un ciclo de webinars centrado en cuestiones clave como la detección de casos de violencia de género, la respuesta institucional y las herramientas necesarias para una intervención integral.
En la edición de este año, la escuela pondrá especial atención en cómo la violencia de género y las adicciones interactúan de forma compleja y bidireccional. Desde UNAD, los expertos han explicado que el abuso de sustancias como medicamentos, alcohol y otras drogas por parte de mujeres puede ser una forma de afrontar situaciones de abuso. Esta situación, a su vez, aumenta su exposición a la violencia de género y a la exclusión. La doble condición de ser mujer con drogodependencias y víctima de violencia machista supone un aumento de la vulnerabilidad y más barreras para acceder a las redes de atención y apoyo.
Necesidad urgente de enfoques integrales con una visión de género
UNAD también ha ofrecido datos que evidencian la necesidad urgente de enfoques integrales con una visión de género en los servicios de atención a las adicciones. Según diversos estudios a los que ha accedido la plataforma, un 80% de las mujeres en tratamientos de desintoxicación por sustancias y un 70% de las mujeres con adicciones sin sustancia aseguran haber sufrido algún tipo violencia a lo largo de su vida.
Estas actividades se enmarcan en el Observatorio de Adicciones y Violencia de Género de UNAD, iniciativa que forma parte de la construcción de una red de atención más justa, accesible e inclusiva. La escuela arrancó el pasado lunes 12 de mayo y cuenta con la financiación de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas y del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.

