«Queremos avanzar hacia una política europea de voluntariado»

Pablo Benlloch, doctor en Derecho por la URJC y "padre" de la actual Ley de Voluntariado.
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Inauguramos el Año Internacional de las Personas Voluntarias, una buena ocasión para destacar el valor de la solidaridad y de quienes la ejercen. También, una excusa para recordarle al mundo que hay alternativas a la confrontación y el odio. Sobre la tarea solidaria y de cómo compartir los valores europeos, hablamos con el profesor Pablo Benlloch, doctor en Derecho por la URJC y «padre» de la actual Ley de Voluntariado. Benlloch, además, es uno de los expertos que, en estos momentos, busca vías legales que armonicen a Europa en materia de solidaridad.

¿Por qué se habla en este momento de leyes de voluntariado para Europa?

El interés del voluntariado y de las leyes que lo regulan no es nuevo. De entrada, entre otros muchos pronunciamientos de la Unión Europea la Resolución del Parlamento Europeo, de 10 de diciembre de 2013, sobre el voluntariado y las actividades de voluntariado en Europa, ya destacó el valor del voluntariado al señarla que el voluntariado “constituye un aspecto fundamental de la ciudadanía activa y de la democracia, así como del desarrollo personal, en el que se reflejan valores europeos como la solidaridad y la no discriminación, y que contribuye a impulsar la democracia participativa y a promover los derechos humanos dentro y fuera de la UE”. 

¿Es una iniciativa de España?

No únicamente. La Unión Europea ha insistido en la adopción de “un enfoque común”, lo que exigirá comparar las leyes que regulan la tarea voluntaria y trabajar para armonizar, en la medida de lo posible, las soluciones que se recogen en las mismas sobre las cuestiones más relevantes del voluntariado en la actualidad. 

En estos momentos, usted está trabajando en la creación de un marco normativo europeo ¿cuál es el objetivo? 

Hacer un estudio comparativo de las normas de 5 países de la Unión Europea. Además de España están Italia, Portugal, Francia y Bélgica. El objetivo es intentar armonizar las soluciones que se dan a las cuestiones actuales que más relevancia tienen. De esa manera, podrá verse aspectos de coincidencia o diferencias que pueden ser tenidas en cuenta a la hora de aproximar la soluciones. En suma, se trata de proponer a los órganos de la UE un texto compartido que permita avanzar hacia una política europea de voluntariado.  

¿España es el único estado europeo con una ley específica de voluntariado?

No. Además de España, existe legislación específica en otros países de la UE como Francia, Italia, Portugal, Bélgica, Austria, Eslovenia y Croacia.  

¿Cómo se pueden conciliar distintas formas de entender la solidaridad en un mismo texto legal? 

Entiendo que no existen diferentes formas de entender la solidaridad. Basta tener como referente las Declaraciones de Derechos Humanos para considerar que solo hay una. Cuestión distinta, es que las circunstancias de cada país puedan cambiar la forma de hacerla efectiva o practicarla. 

¿Qué puede ofrecer España al continente europeo en materia legislativa?

En nuestro país existe una norma estatal con ámbito de aplicación limitada que coexiste con 17 normas autonómicas. En todos los casos son textos con un alto grado de consenso en su elaboración, que en gran medida se adaptan a la situación actual de voluntariado. Ello puede servir de base para futuras modificaciones que avancen en la consolidación del voluntariado.  

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