Cáritas presenta su campaña de Caridad, que este año lleva por lema “Mientras haya personas, hay esperanza”. Con esta iniciativa, la red de Cáritas se une a la celebración religiosa del 22 de junio, la fiesta del Corpus Christi.
El adelanto del informe FOESSA presentado en diciembre del año pasado -y cuyos datos definitivos serán publicados en el último trimestre de este año- dan cuenta de cómo la exclusión residencial, el empleo precario y la situación administrativa irregular en la que se hayan muchas personas migrantes son algunas de las causas de la cronificación de la pobreza y la exclusión que sufren más de 9,4 millones de personas en nuestro país.
Pobreza es emergencia
El problema generalizado del acceso a la vivienda en muchos países de Europa y en concreto, en nuestro país, se ha convertido, para las personas más pobres, en un problema de emergencia social al hacerse prácticamente imposible que puedan acceder a una vivienda digna.
Las posibilidades que tienen las personas más jóvenes de acceder a un empleo que dignifique el desarrollo personal y facilite la posibilidad de iniciar proyectos vitales están aún más mermadas entre quienes cuentan con menos recursos.
Las personas migrantes que llegan a nuestro país también se ven expuestas a grandes dificultades. Enfrentan importantes dificultades económicas y sociales que les impiden integrarse en la sociedad. Muchas de las personas y familias al completo que llegan a Cáritas demandando apoyo y ayuda, viven situaciones dramáticas que son difíciles de resolver en el corto y medio plazo.

