Madrid.-23/2/26.– El trabajo en el ámbito social está feminizado. Es lo que revela un informe elaborado por la Plataforma del Tercer Sector que muestra como en nuestro país, las entidades sociales están integradas en su mayoría por trabajadoras. Las mujeres ya suponen más del 80% en las plantillas de las organizaciones sociales y además, más de la mitad de las ONG de nuestro país aplican planes igualdad en sus organizaciones.
A la luz de estos datos, el sector de lo social se consolida como uno de los principales generadores de empleo femenino según el estudio «Igualdad en el empleo en las entidades del Tercer Sector: brechas y medidas implantadas». Este trabajo sostiene que el 74 % de las personas empleadas en el Tercer Sector son mujeres, lo que supone más de 400.000 trabajadoras en entidades sociales de todo el país y equivale al 5 % de toda la ocupación femenina en España.
Esta cifra convierte al ámbito social en el quinto empleador femenino en España, lo que confirma la importancia del sector en la generación de empleo para las mujeres. Esta proporción contrasta con la realidad del mercado laboral general, en la que las mujeres representan el 48,13 % del empleo, de acuerdo con los microdatos de la Encuesta de Población Activa del segundo trimestre de 2025.
La investigación revela también avances significativos en materia de igualdad interna. El 52 % de las entidades ya cuentan con un Plan de Igualdad, y un 20 % adicional está trabajando en su elaboración. Asimismo, se extiende la implantación de protocolos, comisiones y equipos especializados, especialmente en organizaciones de mayor tamaño, donde la estructura facilita la incorporación de estas medidas.
Igualdad salarial
El estudio examina también la situación en materia de igualdad retributiva a partir de fuentes estadísticas oficiales. Se constata la existencia de una brecha salarial situada entre el 17 % y el 19 % (bastante similar al promedio del mercado laboral general) en las ramas de actividad vinculadas al Tercer Sector, una diferencia que se relaciona con la mayor incidencia de la jornada parcial entre las mujeres, su menor presencia en puestos de responsabilidad y posibles desigualdades en la valoración de trabajos de igual valor.
A partir del análisis de esta situación, el informe proporciona una serie de recomendaciones para avanzar en materia de igualdad, en el entorno del Tercer Sector. Entre ellas, subraya la importancia de reforzar los planes, incluso en entidades altamente feminizadas. También pretende impulsar estructuras estables como comisiones o equipos especializados. Por otra parte, proponen mejorar el seguimiento de registros y auditorías retributivas, así como fortalecer la formación y la sensibilización interna. Además, recomiendan ampliar los apoyos técnicos disponibles para las entidades más pequeñas y adecuar los marcos normativos y de financiación a la realidad del tercer sector.

