El verano de 2025 ya es el más devastador en cuanto a incendios rurales en España desde que existen registros sistemáticos. Según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), se han quemado más de 393.000 hectáreas, superando ampliamente el récord de 2022.
Durante los últimos meses, el fuego se ha cebado con los montes españoles, sobre todo en la mitad norte del país. Según el EFFIS, las provincias de Ourense, León y Zamora han concentrado casi la mitad de la superficie total quemada en un verano que ha sido especialmente duro en el mes de agosto, en el que han ardido más de 300.000 hectáreas, lo que supone el 90% del total anual.
En este sentido, seis de los diez mayores incendios forestales del siglo XXI se han producido durante el último mes. Viviendas, fábricas, carreteras y, sobre todo, bosques han ardido sin control, evidenciando una falta de medios que afecta directamente a la contención de estos fuegos.
Además de las pérdidas materiales y naturales y de las miles de personas que han tenido que ser evacuadas de sus hogares, el fuego también se ha cobrado la vida de siete personas, según el último informe de seguimiento publicado por la Dirección General de Protección Civil y Emergencias.
Devastación en la mitad norte
Castilla y León ha sido la comunidad autónoma más afectada por el fuego, con aproximadamente 100.000 hectáreas quemadas, según datos de Protección Civil.
En esta región, el incendio más grave fue el de Fasgar-Colinas, en León, pero también se han producido grandes fuegos en comarcas como Sanabria (Zamora) o en la localidad Boca de Huérgano (León).
Según la misma fuente, a esta comunidad le sigue de cerca Galicia, en la que han ardido unas 90.000 hectáreas. El mayor fuego de esta región ha sido el de Larouco-Seadur (Ourense), un incendio que ha arrasado 37.970 hectáreas.
Extremadura (70.000 hectáreas), Andalucía (50.000) y Castilla-La Mancha (30.000) completan este ránking, que deja una gran pérdida de biodiversidad y una significativa degradación de los ecosistemas forestales.
El fuego aviva las protestas
El verano de 2025 también ha dejado imágenes paradigmáticas que hacen que las protestas de los cuerpos de bomberos cobren más sentido que nunca: mientras los brigadistas luchaban contra el fuego con recursos limitados, muchos vecinos y vecinas de las localidades afectadas han tenido que actuar en primera línea, exponiéndose a riesgos extremos.
En este sentido, numerosos brigadistas gallegos denunciaron en su momento la descoordinación producida en Ourense y el resto de la comunidad, una región que ha concentrado algunos de los incendios más graves del verano.
Por otro lado, en Castilla y León se han producido protestas que exigen más efectivos, mejor formación y la modernización de los recursos ante los incendios masivos de los dos últimos dos meses. Por su parte, los brigadistas madrileños y manchegos también han protagonizado algunas de las manifestaciones más sonadas del país.
La falta de medios es el principal reclamo de estos colectivos, pero también han querido mostrar su disconformidad con los contratos cortos, los bajos salarios o la falta de seguridad laboral que experimentan en su día a día.

