Madrid.-15/5/ 2026. La pobreza infantil en España sigue concentrándose en determinados perfiles y golpea con mayor dureza a los hogares más vulnerables; así lo determina el informe “La pobreza infantil en España. Análisis de la Encuesta de Condiciones de Vida con Enfoque de Infancia 2026” publicado por la Plataforma de Infancia.
Dicho informe recoge cómo el riesgo de pobreza y exclusión social (tasa AROPE) afecta especialmente a los hogares monoparentales, donde alcanza el 50,8%; a las familias con más de tres hijas o hijos, cuya tasa asciende al 68,2%; y al 67,5% de la infancia con madres o padres de origen extranjero, un dato que supone un aumento de 1,1 puntos respecto al año anterior.
Para afrontar esta realidad, las ONG desarrollan cada año diversos proyectos sociales enfocados a infancia y familia, financiados gracias a la “X Solidaria” que, en 2025, ayudaron a 736.308* de personas en nuestro país, destinando para ellas 3.087.310,04€* de la recaudación anual.
Gracias a marcar en la declaración de la renta la casilla de Fines Sociales se consigue una ayuda real para las familias más vulnerables. Además de los datos de pobreza en la infancia analizados por la Plataforma de Infancia, esta misma entidad señala en su informe “La exclusión social desde una perspectiva de infancia,” que la exclusión social en España afecta al 29% de niñas, niños y adolescentes frente al 17 % de las personas adultas y que es más grave en determinados perfiles. Sobre todo afecta a los hogares donde hay personas con discapacidad, en los cuales, la tasa se eleva al 40,5%, frente al 28,7 % de hogares sin discapacidad.
Precariedad económica
La exclusión social, vinculada a la precariedad económica, converge con situaciones de soledad no deseada. Para muchos hogares, la discapacidad no es solo una condición física o sensorial, sino un factor de empobrecimiento que dicta quién puede participar en la sociedad y quién se queda atrás. Las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, al igual que sus familias, tienen un riesgo mayor de padecer este tipo de soledad. La situación ocasiona problemas que aíslan a las familias y pueden generar incluso rechazo social.
Desde Plena inclusión, gracias a la “X Solidaria”, desarrollan, proyectos como “Soledad Cero” que lucha contra los efectos de la soledad en personas con discapacidad intelectual. Para ello crean espacios en los que las personas no se sientan solas. Una de esas personas es Aurora De Orte,: “Tengo personas cerca, y me siento escuchada y comprendida. Echo de menos poder salir con más gente, conocer a más personas, porque soy una persona a la que le gusta mucho salir, hacer cosas… ” explica. Plena Inclusión, colabora con la Fundación Gil Gayarre de Madrid para organizar salidas los fines de semana con personas que no tienen discapacidad. Así beneficiarias como Aurora pueden encontrar gente afín y con intereses parecidos.
Sin raíces
Soledad y miedo también es lo que sufre la infancia racializada —de origen árabe, asiático o africano, entre otros— cuya tasa de exclusión social, según el último informe de la Plataforma de Infancia, llega hasta un 53,9%. Ello afecta a niños, niñas, adolescentes y jóvenes, así como a sus familias.
Una de estas personas es un joven de 18 años que nació en Guinea-Conakri y decidió salir del país siendo muy joven. Según relata, salió “con una mochila y mucho miedo, pero quería tener un futuro mejor para ayudar a mi familia.” Vivió en Argelia y también en Marruecos, donde su realidad era tener “trabajos inestables, noches frías y la sensación de no pertenecer a ningún sitio. Durante todo ese tiempo, el cansancio no era solo físico, también era emocional.” Así fue su infancia, hasta que llegó a España y, aunque relata que “sin el idioma fue muy duro”, encontró el apoyo profesional en el programa Creciendo en Comunidad, una iniciativa de atención temprana para el sinhogarismo, que ha puesto en marcha HOGAR SÍ, entidad financiada con la X Solidaria.
Esta ONG le ayudó en la búsqueda de un hogar y ahora sirve de sostén en los apoyos más básicos y de vivienda. Según este joven beneficiario, eso “me están ayudando a construir mi vida. Esta ayuda no solo me ha dado un lugar, sino también esperanza, dignidad y la oportunidad de empezar de nuevo. Hoy puedo mirar al futuro con más fuerza” ha declarado.
Derechos de la infancia
La casilla de Fines Sociales de la declaración de la renta también financia proyectos que tienen como objetivo desarrollar actuaciones orientadas a promover el pleno disfrute de derechos al conjunto de la población, especialmente, de la infancia y la adolescencia.
Es el caso del proyecto Participación, calidad de vida y derechos de la infancia de la organización ASDE – Scouts de España. Julia Planells y Sam Romero, monitora y monitor del Grupo Scout Fénixq 215 de Valencia que aseguran lo siguiente: “Gracias a la X Solidaria, podemos fomentar entre los niños y niñas de nuestro Grupo Scout el conocimiento de sus derechos. En 2025 participamos en el concurso #InfanciaScout con un vídeo para redes sociales en el que las niñas y niños se convertían en guardianes de los derechos de la infancia. Se divierten y desarrollan su creatividad a la vez que conocen sus derechos y se empoderan” han afirmado.

