Un estudio de la Universidad Complutense revela que casi 220.000 estudiantes son víctimas de acoso escolar. Esto significa que casi dos estudiantes por clase sufren acoso escolar, una cifra que año tras año, se encuentra en una curva ascendente. Ante este contexto, FAMMA-Cocemfe reclama a la Consejería de Educación una mejora de los protocolos anti-bullying en los centros educativos.
El caso del instituto Torres Quevedo
El pasado 28 de marzo, cuatro alumnos del IES Torres Quevedo en Santander agredieron a un compañero con parálisis cerebral mientras intentaba zafarse desde su silla de ruedas. Pese a que su madre denunció los hechos, el pequeño siguió compartiendo aula con sus agresores que, el jueves, dejarán de forma voluntaria el centro escolar, según ha comunicado a los medios de comunicación el consejero cántabro de Educación, Sergio Silva.
Tras este suceso, el presidente de FAMMA ha pedido una reunión al Consejero de Educación para revisar los protocolos actuales, así como su implementación en los centros educativos de la Comunidad de Madrid.
Reforzar los protocolos
Javier Font, presidente de FAMMA, ha solicitado un refuerzo de los protocolos anti-bullying en los centros escolares. «Los protocolos deben reflejar una mayor severidad en los casos en los que la víctima presente una mayor indefensión», ha destacado.
Asimismo, ha manifestado que la clave está en la prevención y en la disuasión de los delitos, haciendo especial hincapié en aquellos que se difunden a través de redes sociales en imágenes o vídeos.

