Un informe de la Plataforma de Infancia revela que solo el 35,6% de los hogares en situación de pobreza reciben el Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI), a pesar de que esta prestación podría llegar al 100% de las familias. Además, el estudio destaca que el 56% de las personas que cumplen los requisitos para el Ingreso Mínimo Vital (IMV) no lo solicitan.
El Complemento de Ayuda para la Infancia es una prestación adicional del Ingreso Mínimo Vital dirigida a familias con menores de edad a cargo. Su objetivo es reducir la pobreza infantil proporcionando un apoyo económico mensual a quienes más lo necesitan. Sin embargo, su vinculación al Ingreso Mínimo Vital ha generado obstáculos que limitan su alcance.
Reducir la pobreza infantil
El informe detalla que solo el 10,5% de los hogares con menores acceden al Complemento de Ayuda para la Infancia, cuando el 54,3 % podría beneficiarse si se aplicara plenamente. Es importante diferenciar que este porcentaje incluye a todos los hogares con menores de edad, sin importar su nivel de ingresos.
El impacto es aún mayor en familias numerosas y monomarentales, con coberturas actuales del 29,6% y 28,3% respectivamente, frente al 66% y 85% potenciales.
El informe muestra que si el IMV y el CAPI alcanzaran a todas las familias, la pobreza severa se reduciría en 6 puntos porcentuales, pasando del 13,7% actual a un nivel mucho más bajo. También disminuiría la brecha de pobreza severa, que mide la distancia entre la pobreza extrema y su umbral, del 39% al 11%.
Propuestas de mejora
Ante estas barreras, la Plataforma de Infancia propone desvincular el CAPI del Ingreso Mínimo Vital para convertirlo en una prestación independiente. «Siendo iniciativas importantes para reducir la intensidad de la pobreza en España, las limitaciones en su diseño han supuesto que no todos los hogares potencialmente beneficiarios de estas ayudas tengan acceso a las mismas», señala Ricardo Ibarra, director de la organización.

