Madrid.5/2/26. El acceso a las redes sociales estará prohibido entre menores de 16 años. El presidente, Pedro Sánchez, anunció la medida este martes desde Dubai, durante un foro internacional de líderes globales, el World Governments Summit. La decisión ha buscado la máxima resonancia y ha convertido a España en un molesto grano en las posaderas de los millonarios tecnócratas, que arremeten sin filtros contra el Gobierno.
Durante su participación en el foro, el presidente español enunció un conjunto de medidas de carácter legislativo para proteger a la infancia y regular el papel de las empresas propietarias de las redes sociales con la intención de poner coto a la libertad del zorro digital en el jardín de infancia.
Con esta decisión, España se une a otros países como Francia y Australia. En el caso del país galo, las redes están prohibidas a menores de 15 años, mientras que en el caso australiano la edad de acceso a las RR.SS. está fijada en los 16 años. Durante su diatriba, Sánchez utilizó expresiones duras: habló de abusos, de desgobierno y de tolerancia cero con las grandes plataformas digitales. Pero sobre todo se centró en el propósito de garantizar un entorno digital seguro para la población menor y de adoptar medidas que tipifiquen como delito la manipulación de los algoritmos y la amplificación de contenidos ilegales.
La huella del odio
El presidente del Ejecutivo anunció también que pretende obligar a las plataformas digitales a incorporar sistemas efectivos para verificar la edad de sus usuarias. En estos momentos, no hay manera de controlar la edad de quienes se abren un perfil en redes. Controlar el acceso con una verificación de edad parece un proceso muy complicado a juicio tanto de juristas como de personas expertas en el entorno.
Por otra parte, Sánchez pretende que los directivos de las plataformas digitales sean responsables de la actividad de sus empresas, que respondan personalmente de los delitos y las infracciones que se cometan en sus respectivos negocios. Esta medida se apoyará en un Proyecto de Ley Orgánica e introducirá un régimen de responsabilidad penal para los dueños de las plataformas, si no realizan un control efectivo sobre los contenidos que se difunden.
Además, el Gobierno quiere luchar contra los bulos y los discursos del odio con un sistema de rastreo, cuantificación y trazabilidad que permita establecer una «Huella de Odio y Polarización». En definitiva, Pedro Sánchez pretende convertir las redes sociales en un espacio seguro para la infancia y la adolescencia, en España.
Las reacciones ante la prohibición de las redes sociales para menores de 16 años no se han hecho esperar. Las hay de todo tipo; sobre todo de rechazo. Las más sonadas son las del dueño de X, Elon Musk, que ha insultado en sus redes a Sánchez, y le ha obsequiado con calificativos como «sucio», «tirano» o «traidor». En el caso del creador de Telegram, Pavel Durov, la acusación es de hipocresía. Acusa a Pedro Sánchez de no de proteger a la población más vulnerable sino de dar «pasos hacia el control total».
Reacciones políticas
En España el anuncio del Gobierno no ha caído muy bien en Sumar. La formación política no ve la necesidad de esta nueva iniciativa porque considera que ya se contempla suficientemente la protección a la infancia en la próxima Ley de protección de menores en el entorno digital. Vox, por su parte, también ha criticado la medida profiriendo insultos. El PP, por su parte, defiende que ya planteó similares medidas de protección a menores en el pasado. Pero considera un error abrir una nueva polémica que ponga en pie de guerra a los grandes millonarios tecnológicos.
En cuanto al tercer sector tampoco hay un claro consenso. Las ONG consideran necesario regular el sector y sus efectos en una población tan frágil y vulnerable. Otra cosa es estar de acuerdo con la prohibición anunciada por Pedro Sánchez. La primera organización en expresar su punto de vista ha sido Save the Children. Su directora de incidencia política, Catalina Perazzo, ha manifestado que, «no es una solución en sí misma, que puede dar una falsa sensación de seguridad y que es imprescindible que vaya acompañada de mecanismos de verificación de la edad eficientes y, sobre todo, de educación y acompañamiento en hacer un uso responsable de internet y las redes sociales».
Perazzo ha dicho que “las prohibiciones generales de acceso a las redes sociales basadas únicamente en la edad pueden resultar arbitrarias, no garantizan una mayor protección y pueden excluir a niños, niñas y adolescentes de espacios digitales seguros y diseñados para el ejercicio de sus derechos”.
Educación digital
A juicio de esta ONG de la infancia,“es imprescindible que se tenga en cuenta la presencia de los niños y niñas en los entornos digitales desde el diseño, exigiendo responsabilidad a las plataformas y empresas que no lo garanticen efectivamente”, ha añadido la directora de incidencia de Save the Children. Perazzo señala además que son necesarios mecanismos de verificación de la edad eficaces “que eviten el acceso a contenidos nocivos para la infancia y la adolescencia, asegurando que no se les limita el derecho a la información y la participación”.
Lo que sí defiende esta organización es que son las plataformas las que deben responsabilizarse de indicar una edad de acceso y de garantizar la efectividad de estos mecanismos. Además, Save the Children señala que es necesario que menores y sus familias puedan acceder a una formación dentro y fuera del centro educativo para que tengan conocimiento suficiente sobre el funcionamiento, los riesgos y las herramientas del entorno digital y promover una ciudadanía digital responsable.
La directora de incidencia de la organización ve también una oportunidad en esta futura ley para que “se atajen directamente los discursos de odio y misóginos que reproduce el entorno digital perpetuando la discriminación y la violencia de género, con especial foco en la inteligencia artificial generativa”.
Consenso urgente
Por su parte, la organización Plan Internacional también se ha pronunciado, valorando positivamente el anuncio del presidente del Gobierno. Hace un llamamiento a todos los grupos políticos a alcanzar un consenso urgente para aprobar el Proyecto de Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales.
La organización da la bienvenida al control del acceso a las plataformas digitales y recuerda que la inteligencia artificial debe formar parte de esta propuesta. La prohibición de redes sociales para menores de 16 años debe ir acompañada de sistemas de verificación de edad para evitar la exposición a contenidos perjudiciales y nocivos que puedan afectar el desarrollo integral de menores en todos los espacios digitales, incluidos los asistentes de inteligencia artificial.
Además, Plan International subraya que la protección digital requiere medidas complementarias, especialmente la educación desde edades tempranas en el uso seguro, crítico y responsable de las tecnologías. Esta educación debe incluir alfabetización digital, privacidad, ciberseguridad, pensamiento crítico, ética digital e inteligencia artificial, en todos los niveles y adaptada a cada ciclo educativo, integrando asimismo educación emocional y educación afectivo-sexual integral.
Tras el anuncio de esta medida, la polémica está servida. Cuéntanos en comentarios cuál es tu opinión.

